En el marco de su primer aniversario, el Centro del Vino Concha y Toro celebra su consolidación como uno de los destinos enoturísticos más relevantes de Chile con la incorporación de una nueva instalación artística: “Al río Maipo”. La obra, desarrollada por el artista chileno Clemente McKay junto a la oficina de museografía Amercanda y el atelier de implementación de diseño y tecnología Second Layer, invita a los visitantes a experimentar el vínculo con el territorio, las montañas y el flujo de agua que da vida al valle del Maipo, constituyendo un aporte al patrimonio histórico y cultural de Chile y la zona central.
La instalación fue inaugurada oficialmente el martes 8 de septiembre en una ceremonia realizada en el Centro del Vino Concha y Toro, que reunió a cerca de 80 invitados especialmente convocados para la ocasión. Entre ellos participaron miembros de la comunidad de Pirque, autoridades locales, representantes del ámbito cultural, de la industria y cercanos a la marca.
Como parte de la jornada y tras la ceremonia inaugural, los asistentes presenciaron una intervención artística en Plaza Concha y Toro, donde Clemente McKay y el conjunto La Chimuchina dieron vida a una presentación en formato 360 grados inspirada en el universo creativo de la obra. La experiencia permitió acercar al público a los sonidos, símbolos y elementos identitarios que dan forma a “Al río Maipo”, reforzando el vínculo entre arte, territorio y patrimonio que inspira esta instalación.
Ubicada en Bodega Concha y Toro, espacio patrimonial e ícono de la Plaza Concha y Toro, la instalación está conformada por diez campanas de cerámica suspendidas sobre una pileta de 11 metros de largo que evoca el cauce del río Maipo. La experiencia fue concebida para la interacción directa del público: mediante piedras redondeadas recogidas de la ribera del propio río, los visitantes activan las campanas, que descienden hacia el agua y producen distintas sonoridades al ser sumergidas.
Clemente McKay, artista chileno de 28 años, lleva ocho años investigando y desarrollando instrumentos musicales aerófonos en cerámica, inspirado en el legado de pueblos precolombinos andinos que trabajaron esta técnica durante más de 2.000 años. En 2024, tras un viaje a Italia, incorporó a esa exploración la forma de la campana europea, dando origen a “Campanas de Agua”, un nuevo lenguaje artístico que dialoga entre ambos patrimonios como un gesto de lo que el artista llama neosincretismo.
“Al igual que en su pasado precolombino, el arte de las campanas de agua integra de manera profunda los cuatro elementos. La cerámica es tierra y fuego, porque la greda necesita del fuego para tomar forma; también está el agua que circula en su interior y que, a su vez, activa el aire que hace funcionar el instrumento”, explica Clemente McKay.
Y agrega: “En esta obra buscamos representar la sacralidad de las montañas como fuentes de vida y guardianas del territorio. Es una invitación al cuidado y a la pertenencia a un valle cuya vitalidad depende de los flujos generosos de agua que nacen en glaciares y vertientes andinas”.
Cada campana lleva impreso el nombre de una de las diez montañas distintivas de la geografía del Maipo. Entre las cumbres representadas figuran el cerro Manquehue, el cerro El Plomo, el volcán San José, el volcán Tupungato y el cerro Castillo, entre otras.
La apertura de este nuevo espacio al público está prevista para septiembre de 2026 y se proyecta como un aporte cultural para la comuna de Pirque, con un componente educativo orientado a acercar el arte a nuevos públicos.
“Desde su concepción, el Centro del Vino fue pensado para ir más allá del vino y reunir en un solo lugar nuestro legado histórico y patrimonial, la riqueza del arte y la cultura chilena, la conexión con la naturaleza y experiencias inmersivas que invitan a descubrir el origen de nuestra vitivinicultura. Estas campanas de agua sintetizan esa visión: representan las cumbres andinas que rodean el valle del Maipo, fundamentales para nuestra vitivinicultura y origen de las aguas que dan vida a este territorio. A través de esta obra, buscamos invitar a nuestra comunidad a experimentar ese vínculo con el paisaje, la historia y la cultura de una manera participativa, sensorial y profundamente educativa”, señala Isabel Guilisasti, Vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Viña Concha y Toro.
Inaugurado en julio de 2025, el Centro del Vino forma parte de la estrategia de Viña Concha y Toro para proyectar a Chile en la escena global del enoturismo. En menos de un año, se ha transformado en una plataforma de experiencias de alto nivel que ha recibido a visitantes de proyección internacional como Dua Lipa, Bad Bunny, Aurora, HYDE, Zeta Bosio, entre otros, consolidándose además como un nuevo polo cultural en el valle del Maipo.
Con más de 12.000 metros cuadrados, el recorrido propone un viaje inmersivo por los orígenes del vino chileno a través de una ruta museográfica que combina instalaciones audiovisuales, piezas históricas y experiencias sensoriales. Uno de sus principales hitos es “El Origen de una Leyenda”, experiencia que culmina en la histórica bodega subterránea Casillero del Diablo, donde cobra vida uno de los relatos más emblemáticos del vino chileno.
Reconocimiento global y compromiso sostenible
La propuesta del Centro del Vino no solo destaca por su carácter innovador, sino también por su enfoque sustentable. Desde 2022, cuenta con la certificación de turismo sostenible de Preferred by Nature, alcanzando cinco años consecutivos de cumplimiento.
En 2024, la experiencia nocturna Casillero del Diablo fue reconocida como la mejor experiencia enoturística de Chile. Ese mismo año, Viña Concha y Toro marcó un hito al convertirse en la primera empresa chilena en establecer un Sitio Seguro de Conservación (SSC), en colaboración con Royal Botanic Garden Edinburgh y Fundación Chilco.
En 2025, el proyecto “El Origen de una Leyenda” fue distinguido en los Premios Chile Diseño, obteniendo el primer lugar en la categoría Diseño de Ambientes y Espacios | Exhibiciones y Museografía.
Con esta nueva instalación, el Centro del Vino Concha y Toro reafirma su proyección como un destino emblemático donde convergen vino, cultura, arte y sostenibilidad, impulsando una visión contemporánea del enoturismo chileno y posicionando al país en el mapa global de experiencias de excelencia.