Secciones
Mundo

Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio positivo por coronavirus

“Tuve dolor de cabeza, decidí no esperar e hisoparme”, señaló la autoridad trasandina.

Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires coronavirus

Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, contrajo coronavirus.

El diagnóstico positivo fue confirmado por su equipo de gobierno, que informó que el mandatario porteño presentó síntomas leves de la enfermedad y se realizó un PCR por precaución que arrojó resultado positivo. Fue el mismo Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires quien confirmó su contagio: “Ayer volví de la costa, donde pasé el fin de semana en familia. Como tuve dolor de cabeza, decidí no esperar e hisoparme. Hoy el resultado dio positivo”.

“Estoy bien en casa. Por favor sigamos cuidándonos y, ante el primer síntoma o a la vuelta de las vacaciones, hagámonos el test”, agregó en su red social.

El jefe del Gobierno de Buenos Aires regresó ayer de la localidad bonaerense de Cariló, donde recibió de año nuevo junto a sus hijas. De vuelta en la Capital, sintió dolor de cabeza y decidió “no esperar” y realizarse el PCR por precaución.

“Horacio está muy bien, así que será cuestión de que se aísle, cuidarlo y que evolucione el cuadro clínico”, afirmó el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, en diálogo con Radio Mitre.

El día lunes, Rodríguez Larreta cenó con el intendente de Pinamar, Martín Yeza, el jefe de bloque de diputados del Pro, Cristian Ritondo, el secretario general y Relaciones Internacionales de la Ciudad, Fernando Straface, y el subsecretario de Cooperación Urbana Federal, Lucas Delfino. Según indicaron fuentes del macrismo a La Nación, la reunión se realizó al “aire libre” y los dirigentes tomaron “todas las medidas de prevención”.

 

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio