Tras la operación de Estados Unidos en Venezuela, el secretario de Estado, Marco Rubio, reveló la estrategia para llevar a cabo la transición de dicho país luego de la captura de Nicolás Maduro, cuyo plan contempla tres fases: estabilización, recuperación y transición.
Ante el Congreso de EE.UU., la autoridad comenzó diciendo que “el primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos. Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”.
El plan de Estados Unidos para Venezuela
En este punto, reiteró lo que ya había anunciado el presidente Donald Trump: “Tomaremos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Lo venderemos en el mercado a precios de mercado, no con los descuentos que recibía Venezuela (…) Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”.
Tras ello, hizo hincapié en la segunda fase de la intervención estadounidense en el país sudamericano, la cual habla de “recuperación”, que tiene que ver con la reinserción de Venezuela al mercado global.
“La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa“, expresó.
Al mismo tiempo, Rubio manifestó que “se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”.
Finalmente, el plan termina con la fase de “transición”, sobre la cual el secretario de Estado se limitó a señalar que “parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle“.