La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, elevó el tono frente a Estados Unidos al asegurar que “ya basta” de las órdenes de Washington, en un momento marcado por los esfuerzos del gobierno interino por cohesionar al país tras la captura del ex líder del régimen Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses.
Rodríguez transita un escenario político complejo desde que recibió el respaldo de Estados Unidos para asumir el liderazgo interino. Su gestión ha buscado equilibrar la contención de los sectores aún leales a Maduro con la necesidad de mantener una relación funcional con la Casa Blanca, que ha planteado exigencias vinculadas, entre otros aspectos, a la reanudación de la producción petrolera.
Casi un mes después de asumir el cargo, la mandataria respondió públicamente a esa presión durante un acto con trabajadores del sector energético en Puerto La Cruz, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión. “Ya basta de las órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela”, afirmó.
Asimismo, Rodríguez insistió en buscar respuestas dentro del país: “Que la política venezolana resuelva nuestras diferencias y nuestros conflictos internos. Esta República ha pagado un precio muy alto por tener que enfrentar las consecuencias del fascismo y el extremismo en nuestro país”.
Las confrontaciones de Delcy Rodríguez por las que ahora dice “basta”
No es la primera vez que Rodríguez adopta un discurso firme frente a Estados Unidos. El pasado 15 de enero sostuvo que no tenía “miedo” de enfrentar diplomáticamente a ese país y enfatizó: “Si algún día me tocase como presidenta encargada ir a Washington lo haré de pie, caminando, no arrastrada”.
La Casa Blanca ha mantenido una presión sostenida desde la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, a comienzos de enero. Tras el operativo, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que su país “iba a administrar” Venezuela, aunque posteriormente expresó su respaldo a Rodríguez como presidenta encargada.
Pese a la retórica, el gobierno interino ha evitado una ofensiva directa. Rodríguez ha reiterado que Estados Unidos no gobierna Venezuela, mientras ambos países reestablecen vínculos tras la ruptura diplomática de 2019. En ese contexto, Washington designó recientemente a una nueva jefa de misión en Caracas, evalúa la reapertura de su embajada y ha señalado que mantiene control sobre las ventas de petróleo venezolano en la etapa posterior a Maduro.