El pasado miércoles 4 de febrero, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos (EEOC, por sus siglas en inglés) presentó una denuncia contra Nike, en la que acusa a la compañía de ejercer una presunta discriminación hacia personas blancas, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Donald Trump.
“La agencia federal ha presentado una demanda ante un tribunal federal para obligar a Nike a presentar información relacionada con las acusaciones de discriminación contra trabajadores blancos, también como resultado de los Objetivos 2025 de Nike relacionados con la Diversidad, Equidad e Inclusión y otros objetivos relacionados”, anunció la EEOC.
La acción legal se enmarca en la implementación de políticas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) que la empresa anunció en 2021, con el objetivo de favorecer la contratación y promoción de grupos históricamente discriminados. Las iniciativas DEI, sin embargo, han sido objeto de críticas por parte de sectores que sostienen que estas políticas pueden influir en las decisiones de contratación y derivar en lo que denominan “discriminación a la inversa” contra personas blancas y hombres.
Actualmente, la EEOC es presidida por Andrea Lucas, quien ha manifestado públicamente su oposición a este tipo de programas. Lucas fue designada en el cargo durante la administración Trump.
El estado actual de Nike y la respuesta a la investigación de la administración Trump
La denuncia llega en un momento complejo para Nike. Desde 2021, la compañía ha enfrentado una crisis de ventas y una caída cercana al 65% en su valor bursátil. Analistas atribuyen este desempeño a la pérdida de relevancia cultural de sus productos frente a competidores como Adidas.
En respuesta, la empresa inició un proceso de reestructuración que incluyó la salida del entonces director ejecutivo John Donahoe en 2024, reemplazado por Elliott Hill, un ejecutivo con 32 años de trayectoria en la compañía que regresó tras haberse jubilado en 2020. Aunque las ventas crecieron un 1% el último trimestre, la firma anticipó una baja en los ingresos globales durante el primer trimestre de 2026.
Frente a la denuncia actual, Nike aseguró que continuará colaborando con la investigación. “Hemos participado de forma extensa y de buena fe en una investigación de la EEOC sobre nuestras prácticas, programas y decisiones de personal”, señaló la empresa en un comunicado. En tanto, los abogados de la firma calificaron de “amplia, ambigua y excesivamente onerosa” la medida impuesta por la Comisión.
Pese a la tesis de la agencia federal en la que acusa una supuesta falta de cooperación de la marca, Nike ha manifestado haber “compartido miles de páginas de información y respuestas escritas detalladas a la consulta de la EEOC” y que está “en proceso de proporcionar información adicional“. Así, el caso será revisado por un tribunal federal de Missouri en septiembre próximo.