A más de mil aumentó el número de muertos en Irán debido a los ataques de Israel y Estados Unidos, mientras que desde la oposición se denunció que recrudeció la represión por parte del régimen islámico.
De acuerdo con lo revelado por la Fundación Iraní para Asuntos de Mártires y Veteranos, desde el inicio de la guerra han muerto al menos 1.045 personas.
La entidad precisó que esta cifra se refiere exclusivamente al número de cuerpos que han sido identificados a la fecha y preparados para su entierro.
Recrudece la represión en Irán tras muerte de Jamenei
Aunque en los días previos a los ataques de Israel y Estados Unidos había disminuido la represión por parte del régimen a sus ciudadanos por las protestas en las principales ciudades de Irán, tras el inicio de la guerra, y en particular luego de la muerte del ayatolá Alí Jamenei, esta recrudeció con mayor violencia, según denunciaron organismos de derechos humanos internacionales.
Es que, si bien para muchos el deceso del líder religioso fue motivo de profundo pesar, en algunas localidades hubo gente que salió a la calle para celebrarlo.
Así, se precisó que en ciudades como Teherán, Galleh Dar, Sanandaj y Rasht grupos multitudinarios derribaron monumentos de Jamenei, tras lo cual los manifestantes fueron dispersados violentamente por la policía mediante disparos y arrestos masivos.
Analistas internacionales apuntan que las manifestaciones contra el régimen no se registran en la capital, Teherán, debido a que la represión ejercida durante el mes de enero generó muchas víctimas fatales, mientras que otras permanecen encarceladas y, en general, la población tiene mucho temor a la Guardia Revolucionaria.
Aquello, más la profunda división de la oposición iraní en el exilio, dificulta en extremo la posibilidad de que la ciudadanía retome las masivas protestas en las principales ciudades, genere una desestabilización interna del régimen y se haga con el poder, algo a lo que apostaban cercanos a las administraciones de Donald Trump y Benjamin Netanyahu.