Maite Orsini fue vista como oyente en el juicio contra Nicolás Zepeda, acusado de matar a su ex pareja Narumi Kurosaki, que se lleva a cabo en la ciudad francesa de Lyon.
A la salida, la ex diputada se acercó a conversar con Roberto Cox, quien justo en ese momento despachaba para el matinal Contigo en la Mañana.
En la oportunidad, explicó que asistió porque “estoy profundizando mis estudios en justicia penal y en seguridad pública, y tener la oportunidad de presenciar en vivo un juicio con un sistema distinto al chileno en casos de alta complejidad, es una oportunidad que no quise desaprovechar”.
“Además, es un juicio que nos invita a reflexionar sobre la violencia de género y sobre cómo los sistemas penales tienen que incorporar esa mirada, no solamente a la hora de la investigación, sino que también a la hora de valorar la prueba”, aseveró.
En ese sentido, detalló que “este es un sistema, que lo llamamos los abogados, inquisitivo, en que el juez no es solamente quien juzga, sino que también quien investiga. Si en Chile son el fiscal y los abogados quienes interrogan tanto a los testigos como al imputado, acá es el mismo juez el que hace los interrogatorios, el que dicta las medidas para investigar. El fiscal tiene un rol muy reducido, a diferencia de Chile, donde tenemos un sistema acusatorio”.
La ex parlamentaria, bajo ese contexto, reiteró que “quise aprovechar la oportunidad, estoy estudiando en París, me queda a una hora y media, así que quise venir. Es un caso de alta connotación pública que he seguido todos los juicios”.
“No éramos amigos”
Pero lo que más llamó la atención fue que Roberto Cox delató a Maite Orsini al revelar que, previo a que estallara este caso, conoció a Nicolás Zepeda puesto que vivían en el mismo edificio en el Barrio El Golf, hace unos diez años. “Tuve la oportunidad de conocerlo. No tengo una relación, ni un vínculo con él pero sé quien es”, dijo.
“Vivimos un año más o menos en el mismo departamento (edificio), tuvimos algunos roces. Entonces sí, sabía perfectamente quién era, cómo se llamaba, su aspecto físico. Y de inmediato cuando se hizo conocido el caso, con mi familia nos dimos cuenta de que era él”, contó.
Sobre lo que sabía de Zepeda cuando fueron vecinos, es que “lo vi peleando con gente. Él vivía en un departamento que daba a los estacionamientos y mis hermanos pequeños iban ahí a jugar fútbol y le pegaban en la muralla, y eso le molestaba. Él tenía una actitud no muy comprensiva con los niños y tendía a ser bastante agresivo“.
Debido a que mencionó que vivían en el “mismo departamento”, se apresuró en aclarar que hablaba del mismo edificio. “Vivía en el piso uno y yo en el tres. Vecinos. No éramos amigos“, recalcó.