El candidato de ultraderecha a la presidencia de Perú, Rafael López Aliaga, acusó un fraude en el conteo de votos, aseguró que no reconocerá ningún resultado y llamó a sus seguidores a la “insurgencia civil”.
Con casi el 90% de las actas contabilizadas, el ex alcalde de Lima cayó al tercer lugar según el recuento de votos, que tiene a Keiko Fujimori encabezando las preferencias con el 16,94%, mientras que el izquierdista Roberto Sánchez está segundo (11,97%) y López Aliaga tercero con 11,94%, con una diferencia de apenas 6.000 votos. El centrista Jorge Nieto registra el 11,11% de los votos.
De esta forma, a tres días de celebrarse las elecciones en Perú, lo único claro es que Keiko Fujimori (Fuerza Popular), hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, disputará su cuarto balotaje.
Por qué López Aliaga acusó fraude en las elecciones de Perú
Pese a que no entregó ninguna prueba para respaldar sus afirmaciones, Rafael López Aliaga les dijo a sus simpatizantes que se había producido un fraude en las elecciones y los llamó a la “insurgencia civil” y a “incendiar la pradera” en Perú.
Según aseveró, la demora en el reparto del material electoral y el retraso en la apertura de los locales de votación en Lima lo perjudicó directamente.
“Les doy 24 horas para que declaren nulidad absoluta de este fraude electoral“, indicó el ex alcalde de Lima, quien añadió que “si mañana (hoy) no se declara nulo, los convoco a nivel nacional“.
Además, a través de su cuenta en Instagram, sostuvo que “llegué al frontis del JNE (Jurado Nacional de Elecciones) para exigir que se respete la voluntad popular y que no vamos a permitir que la izquierda radical en complicidad con Piero Corvetto nos roben el futuro del país“.
A la vez, el candidato presidencial de ultraderecha manifestó que se debía detener a Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), por las complicaciones registradas durante los comicios.
Por su parte, el izquierdista Roberto Sánchez rechazó los dichos de López Aliaga y sostuvo que “uno puede vencer o ser derrotado. Y eso se tiene que aceptar porque así son las reglas del juego“.
De acuerdo con analistas peruanos, el desplazamiento del candidato de ultraderecha al tercer lugar se relaciona con el hecho de que los votos de las zonas rurales están entre los últimos que se computan, y en ellas el apoyo a Sánchez es mayor que al resto de los candidatos.