La candidata presidencial peruana Keiko Fujimori, ganadora de la primera vuelta de los comicios realizados el pasado domingo 12 de abril, dijo que estima razonable realizar “elecciones complementarias”, como propuso el postulante de ultraderecha, Rafael López Aliaga.
La hija del ex presidente Alberto Fujimori se refirió al tema este martes, al ser consultada por la idea del candidato de Renovación Popular, quien llamó a efectuar comicios antes del 3 de mayo, en los que puedan tomar parte quienes no pudieron hacerlo en mesas instaladas tardíamente.
“He escuchado el pedido que ha hecho (López Aliaga) y me parece razonable porque ya no está hablando de insurgencia, ya no está hablando de nulidad total, sino que está pidiendo una elección complementaria”, manifestó Keiko.
“Entiendo y estoy de acuerdo con la solicitud que ha hecho el señor López Aliaga (…) El derecho al voto es un derecho universal que tiene que ser respetado“, complementó.
De acuerdo con lo denunciado por el ex alcalde de Lima, alrededor de un millón de electores, principalmente de la capital y residentes en el extranjero, no lograron ejercer su derecho al voto como consecuencia de la falta de material electoral.
Por qué Keiko Fujimori apoya las “elecciones complementarias”
Respecto de por qué Keiko Fujimori decidió apoyar la propuesta del candidato de ultraderecha sobre las “elecciones complementarias”, los analistas apuntan a tres puntos en específico.
El primero dice relación con el hecho de que, a diferencia de lo que ocurrió en un primer momento, López Aliaga ya no propone anular todo el proceso electoral, sino darle la opción de votar a quienes querían hacerlo y no pudieron por razones ajenas a ellos.
En esa línea, Fujimori estima que estas “elecciones complementarias” no pondrían en riesgo su seguro paso a la segunda vuelta de los comicios presidenciales.
En segundo lugar está el hecho de que este respaldo la muestra ante la ciudadanía como una convencida de que el voto es un derecho de todos los ciudadanos peruanos y que, al respetarlo, consolida su posición como defensora de la democracia, restando poder al antifujimorismo surgido tras el régimen autoritario encabezado por su padre luego del autogolpe de Estado de 1992.
En tercer lugar, los analistas mencionan el hecho de que, según los cercanos a Keiko, le resultará más fácil vencer en el balotaje a un candidato de ultraderecha que al postulante de la izquierda, Roberto Sánchez, ya que consideran que la izquierda nunca votará por López Aliaga, y que gran parte del centro político peruano tampoco apoyará al ex alcalde limeño.