El martes por la tarde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, optó por extender el frágil alto al fuego que su país e Israel mantienen con Irán desde el 7 de abril de este año.
El cese de las hostilidades estuvo precedido de una fuerte amenaza de Trump para hacer “desaparecer” toda una civilización si es que Irán no accedía a abrir el estrecho de Ormuz, por donde pasa 1/5 del petróleo mundial. A menos de dos horas de que venciera el ultimátum, y con la mediación de Pakistán, los países en conflicto desde fines de febrero acordaron detener los ataques.
Con acusaciones mutuas de haber roto el acuerdo en varias oportunidades, de todas maneras el pacto se ha mantenido y ayer, ya en la fecha límite, se renovó, pese a que solo horas antes Trump había amenazado con bombardear Teherán.
La explicación de Trump
Según transmitió el mandatario estadounidense en la red social de su propiedad, Truth Social, la dilación del cese de las hostilidades se produjo a la espera de que “Irán presentara una propuesta y hasta que las conversaciones concluyeran de una forma u otra”. Esto último, advierte CNN, podría prolongarse por semanas o meses. Trump no ha dado una fecha límite hasta el cierre de esta edición.
Fuentes gubernamentales consultadas por el citado medio responden que el hecho de que la estructura de poder en Irán aún no sea clara después de la muerte de su líder Alí Jamenei, influye en que no haya una postura única del régimen en asuntos clave, como el destino de sus reservas de uranio.
Tampoco se conoce con certeza el estado de salud y la transmisión de las órdenes del posible nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei.
Para la cadena británica BBC, “Trump decidió comprar más tiempo en su pulso con Irán”. Al ser la segunda de sus amenazas de escalar aún más el conflicto que no cumple, quedaría de manifiesto que su interés por poner fin a la guerra va en aumento. A nivel global, ha tenido fuertes repercusiones en el alza del petróleo a causa del cierre del estrecho de Ormuz, que tras un breve periodo abierto volvió a bloquear el paso de los petroleros esta semana.
A escala local, la popularidad de Trump ha experimentado una importante merma. En especial, en los indicadores que tienen que ver con el costo de la vida, un aspecto derivado del conflicto en curso. Solo una cuarta parte de los estadounidenses aprueba cómo ha gestionado este ítem, apunta Associated Press. Solo la mitad de los republicanos, la base de su apoyo, aprueba sus medidas en esta área.