El ex primer ministro de Israel Naftali Bennett y el líder opositor Yair Lapid presentaron este domingo “Juntos”, el partido nacido de la fusión de sus formaciones. La renovada fuerza tiene un objetivo declarado: sacar a Benjamín Netanyahu del poder en las elecciones generales previstas para el otoño de 2026.
La alianza llega en un momento de presión política para Netanyahu: dos tercios de los israelíes se muestran insatisfechos con su gestión y un 36% afirma que su opinión sobre el jefe de gobierno ha empeorado desde el inicio de la guerra contra Irán, según una encuesta de la Universidad Hebrea de Jerusalén publicada este mismo domingo.
Al frente de la nueva formación estará Bennett, candidato favorito en las encuestas, quien ya concurrió junto a Lapid en una coalición en los comicios de 2021, consiguiendo en ese momento desbancar a Netanyahu del poder.
En la rueda de prensa conjunta celebrada en Herzliya, Bennett proyectó sus aspiraciones para los comicios: “Estamos viviendo un momento crucial. Los momentos cruciales exigen acciones audaces. Y eso es lo que estamos haciendo esta noche”, afirmó.
Sobre Netanyahu, fue directo: “Después de 30 años, es hora de despedirse de él”.
Un sondeo del 23 de abril del Canal 12 de Israel situó a Bennett con 21 escaños y a Lapid con 7, totalizando 28, lo que supera los 25 proyectados para el Likud de Netanyahu, pero queda lejos de los 61 necesarios para la mayoría en la Knéset. Para gobernar, deberán sumar otros socios.
Bennett ya tendió la mano a Gadi Eisenkot, segundo en las encuestas y exjefe del Estado Mayor que lidera el partido centrista Yashar!, quien celebró la creación de “Juntos” y calificó a sus líderes de “socios”. Las encuestas muestran una continua erosión del apoyo a Netanyahu, con derrotas en los enfrentamientos directos contra rivales clave como Bennett y Eisenkot.