Los ataques de ordenados por Donald Trump contra las lanchas que transportan droga por el Caribe obligaron a los carteles de narcos a buscar nuevas rutas y métodos más difíciles de detectar para trasladarla a Estados Unidos, de acuerdo con lo advertido por expertos.
Luego de que a partir de septiembre del año pasado el ejército estadounidense inició sus ataques contra embarcaciones sospechosas tanto en el Caribe como en el Pacífico, las que han dejado más de 150 muertos, el flujo de drogas hacia el país norteamericano está lejos de haberse detenido.
De hecho, según datos suministrados por autoridades fronterizas de EE.UU. al medio BBC, en los siete meses desde que comenzaron los ataques a lanchas, se ha detectado ligeramente más cocaína que en los siete meses anteriores.
“Eso quiere decir que la cocaína está llegando a Estados Unidos independientemente de esos ataques“, le dijo al medio el director del programa de supervisión de defensa en la Oficina de Washington para América Latina, Adam Isacson.
“No hemos visto ninguna prueba de una disminución sostenida de la cocaína que se mueve a través de la región en general”, complementó el investigador Alex Papadovassilakis.
Narcos cambiaron rutas y tácticas
En esa línea, explicó que lejos de producirse una interrupción del tráfico, se produjo un desplazamiento, y detalló que se ha registrado un aumento de vuelos desde Venezuela hacia Guyana, Surinam y Brasil.
También mencionó un incremento del tráfico en la Amazonía entre Colombia y Venezuela, e indicó que, al igual que antes del inicio de los ataques en el Caribe, la mayor parte de la droga que llegaba a Estados Unidos ya transitaba por el Pacífico, y que gran parte se mueve en contenedores dentro de buques comerciales.
El cambio no solo incluye las rutas, sino también las tácticas para trasladar la droga, entre las que se incluyen narcosubmarinos semisumergibles, torpedos operados por drones y hasta aeronaves.
A ello se suman nuevos métodos químicos para evitar que la droga se detecte, como cocaína camuflada en cargamentos legales, disuelta en líquidos o mezclada con cemento o metales.