Alrededor de 1.700 personas, entre pasajeros y tripulantes, permanecen confinadas este miércoles a bordo de un crucero en el puerto francés de Burdeos, luego de que uno de ellos falleció debido a lo que las autoridades sanitarias sospechan como un caso de norovirus.
De acuerdo con lo reportado por los medios galos, otros 50 pasajeros presentan síntomas, por lo que se dispuso la prohibición total de desembarcar.
El crucero Ambassador Cruise Line llegó la noche del martes a este puerto en el sur de Francia, luego de que se informó el fallecimiento de un pasajero de 90 años.
A bordo de la embarcación viajan 1.233 pasajeros y 514 miembros de la tripulación, e inició su viaje en las Islas Shetland el pasado 6 de mayo.
Los síntomas del norovirus y su diferencia con el virus hanta
Según los reportes de la prensa, se están realizando los análisis para determinar si efectivamente el origen de los casos se debe al norovirus.
La mayoría de los pasajeros supuestamente contagiados por esta cepa presentan síntomas como vómitos y diarreas.
Ante la alerta surgida por el caso, las autoridades descartan cualquier vínculo del norovirus con el virus hanta, que provocó la muerte de tres pasajeros del crucero MV Hondius.
Sobre las características del norovirus, se precisó que se transmite con facilidad a través del contacto directo con personas infectadas, el consumo de alimentos contaminados o el contacto con superficies donde el virus permanece activo.
Perteneciente a la familia Caliciviridae, este virus suele provocar brotes de gastroenteritis con síntomas como vómitos, diarrea y dolor abdominal.
Además, puede contagiar incluso antes de que aparezcan los síntomas y seguir transmitiéndose varios días después de la recuperación.
En el caso del virus hanta, en su fase inicial presenta síntomas similares a un estado gripal, pero sin congestión nasal.
Si avanza a la fase cardiopulmonar, hay tos brusca e intensa, dificultad para respirar y disminución de la presión arterial y, en los casos más graves, llevan a una insuficiencia respiratoria severa y, finalmente, a la muerte.
El virus hanta se contagia principalmente al inhalar aerosoles cargados de partículas de orina, heces o saliva de roedores silvestres infectados (como el ratón colilargo).
El mayor riesgo ocurre al limpiar lugares cerrados y mal ventilados, como bodegas o cabañas, o por contacto directo con los roedores.