El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se reunió este miércoles con el Papa León XIV en el Vaticano, en medio de la crisis que vive su partido, el PSOE, por presuntos sobornos en la adjudicación de contratos públicos, además de la imputación al exmandatario, José Luis Rodríguez Zapatero, por diversos delitos, entre ellos el tráfico de influencias.
Antes de viajar a su cita con el pontífice, Sánchez admitió la gravedad de las investigaciones que está llevando a cabo la Audiencia Nacional, que ordenó el ingreso de efectivos policiales a la sede del partido oficialista para buscar información relacionada con los referidos pagos irregulares.
Durante esta jornada, y tras su encuentro con León XIV, el presidente hispano garantizó la “total colaboración” con la justicia por parte de la dirección del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).
En la ocasión, recalcó que “si hay comportamientos irregulares nuevos, actuaremos con la misma contundencia que hemos actuado antes“.
El caso por el que se indaga a la colectividad vincula a un socio del ex secretario de PSOE, Santos Cerdán, con Vicente Fernández, presidente del organismo que reúne a las empresas con capital público, para cobrar sobornos a fin de entregar contratos públicos.
Pedro Sánchez y las acusaciones a Rodríguez Zapatero
Por otra parte, el expresidente del Gobierno español y también militante del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, es acusado de formar parte de una presunta organización criminal dedicada al tráfico de influencias y otros delitos relacionados, con el propósito de cobrar millonarias comisiones en beneficio de la aerolínea Plus Ultra.
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, situó a Rodríguez Zapatero en el “vértice” de una presunta red de influencias “que habría actuado en favor” de la mencionada línea aérea, a la que el gobierno de Pedro Sánchez “rescató” con 53 millones de euros.
Se trata de la primera vez en la historia de España que un expresidente del Gobierno es imputado por delitos de esta naturaleza y, de acuerdo con lo resuelto por el magistrado, el exmandatario deberá prestar su declaración entre los días 17 y 18 de junio.
Al abordar el caso, y tras “haber leído el auto y conocer por los medios el sumario”, Pedro Sánchez reiteró su apoyo al expresidente. “Después de lo que he leído y compartirlo con quienes saben de derecho, no hay motivos para cambiar esa posición“, aseveró.
En todo caso, insistió en el respeto a todo el proceso judicial en marcha y su compromiso de una absoluta “colaboración con la justicia”.