El próximo domingo 21 de junio los colombianos elegirán a su próximo Presidente de la República entre el independiente de extrema derecha Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda, quien se presenta como el sucesor y heredero político del actual mandatario, Gustavo Petro.
Sin embargo, pese a compartir un proyecto de sociedad común, el jefe de Estado y el actual senador tienen profundas diferencias tanto en la forma como en el fondo.
Ambos tienen 63 años de edad, pero mientras Petro renunció al Congreso en 2010 para lanzar su primera candidatura presidencial, ese mismo año marcó el inicio de Cepeda como parlamentario.
Quién es Iván Cepeda
Nacido el 24 de octubre de 1962, en Bogotá, Iván es hijo del congresista Manuel Cepeda Vargas, militante del partido Unión Patriótica, quien fue asesinado en 1994. Su madre fue Yira Castro, una dirigente del Partido Comunista y exconcejal de Bogotá, que falleció en 1981.
Casado y padre de dos hijos, el actual candidato presidencial estudió filosofía en Bulgaria y derecho internacional en Francia.
En 2010 fue electo diputado y cuatro años más tarde pasó al Senado. Pero fue su rol como víctima y testigo en el juicio que se le siguió al expresidente Álvaro Uribe en 2025 el que lo transformó en “presidenciable”, algo que meses antes nadie esperaba en Colombia.
Similitudes y diferencias con Petro
Si bien Cepeda aspira a prolongar el gobierno izquierdista de Petro en medio de la elección de presidentes de derecha en América Latina, existen varias discrepancias entre ambos políticos.
Según analistas de ese país, el candidato es menos confrontacional y con una visión menos radical que el actual mandatario.
Pese a lo anterior, sus opositores no dudan en calificarlo como el “candidato de las Farc” debido a sus labores como mediador entre los grupos armados y el Estado.
Petro y Cepeda representan casi lo mismo para Colombia en términos de sus cuestionamientos a la desigualdad y las estrategias para terminar con la violencia política que sacude al país desde hace más de siete décadas, pero sus formas son muy diferentes.
“Petro es un caudillo intuitivo; toma decisiones con ese sexto sentido que tiene y le salen. Cepeda es un político racional que está pensando cómo hacer las cosas”, le dijo a BBC Mundo el analista León Valencia.
En una comparación metafórica, dijo: “Ambos son músicos de rock, pero uno, Iván Cepeda, es rock sinfónico; algo tan complejo y profundo como Pink Floyd; mientras que Petro es puro heavy metal y hardcore (…) Petro se alimenta de la confrontación y está obsesionado con dejar legado. Iván, por otro lado, es más de tendencia zen”.
“Si Cepeda es presidente, Petro podría ser un expresidente aún más problemático de lo que ha sido Uribe”, afirmó por su parte el politólogo Yann Basset.