Alrededor de 15.000 observadores estarán presentes este domingo 31 de mayo en las elecciones presidenciales de Colombia, de los cuales al menos 1.500 llegaron desde otros países, en el marco de unos comicios marcados por una de las peores olas de violencia en la última década, en lo que las autoridades califican como un intento de injerencia electoral.
Aquello, luego de que al menos medio centenar de muertos dejaron los enfrentamientos que protagonizaron este jueves dos facciones disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
“Siguen siendo estructuras criminales, que no tienen ningún amor a la vida, que son de la muerte y que parecería que trataran de influir o tener alguna injerencia en la votación, ya sea por el constreñimiento o por mostrar una debilidad al Estado”, le dijo a la prensa el ministro del Interior, Armando Benedetti.
CIDH preocupada por violencia antes de elecciones en Colombia
Lo anterior llevó a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresara su “preocupación por los hechos de violencia política” ocurridos en la víspera de las elecciones presidenciales en Colombia.
“Estos hechos se producen en un contexto de múltiples denuncias sobre la expansión y el fortalecimiento del control territorial por parte de grupos armados y organizaciones criminales, lo que constituye una barrera para el ejercicio de los derechos políticos de la población civil“, alertó la CIDH.
Otra muestra del aumento de este tipo de hechos lo protagonizó la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que se atribuyó el secuestro del hijo de uno de los coordinadores de la campaña de la candidata Paloma Valencia.
Por otra parte, el gremio de los bares de Colombia llamó a una manifestación en defensa de la noche, luego de que el alcalde de Bogotá impuso la ley seca desde las 6:00 de la tarde de este viernes, un día antes de lo que se suele establecer en los fines de semana en los que hay elecciones.
El alcalde, Carlos Fernando Galán, argumentó que la medida se tomó para “garantizar la convivencia y el adecuado desarrollo de la jornada electoral“, y para “mantener o establecer el orden público”.
De acuerdo con las proyecciones, ninguno de los tres principales candidatos, el oficialista Iván Cepeda, el de la extrema derecha Abelardo de la Espriella y la derechista Paloma Valencia, tiene opciones de obtener más del 50% de los votos en los comicios de este domingo. El balotaje está previsto para el próximo 21 de junio.