Elon Musk se convirtió el viernes en el primer “trillonario” de la historia —término tomado del inglés para referirse a una fortuna superior al billón de dólares—, luego de que SpaceX debutara en el Nasdaq con una valorización que superó los 2 billones de dólares.
Las acciones abrieron a 150 dólares, un 11% por encima del precio de salida fijado en 135 dólares, convirtiendo a SpaceX en la sexta empresa más valiosa de Estados Unidos. Al cierre de la jornada, el papel trepó un 19%, a 161 dólares.
La operación fue una IPO —oferta pública inicial, como se denomina el proceso mediante el cual una empresa privada comienza a cotizar en bolsa—, y se convirtió en la mayor de la historia. El debut agregó más de 180 mil millones de dólares a la fortuna de Musk. Sumando su participación en SpaceX y en Tesla, su patrimonio alcanzó aproximadamente 1,05 billones de dólares.
Para dimensionarlo: su fortuna supera la riqueza combinada de los tres siguientes nombres en el índice Bloomberg Billionaires —Larry Page, Sergey Brin y Jeff Bezos— y equivale a unos siete Warren Buffetts. Buffett, el legendario inversor estadounidense conocido como el “Oráculo de Omaha”, es considerado uno de los hombres más ricos del mundo con un patrimonio de 145 mil millones de dólares.
El dato más elocuente sobre la magnitud de la brecha lo aportó Axios y es que el hogar estadounidense típico está más cerca de Bezos en patrimonio que Bezos de Musk.
La noticia no fue recibida sin controversia. La senadora Elizabeth Warren, legisladora demócrata conocida por sus posiciones críticas frente a la concentración de riqueza, respondió exigiendo un impuesto al patrimonio y mayor fiscalización de la SEC, el regulador bursátil estadounidense.