El Súper Niño, que ha provocado inundaciones y sequías, así como olas de calor en distintos puntos del planeta, será incluso peor el próximo año, de acuerdo con los pronósticos de científicos especialistas en climatología.
Pero antes, en lo que queda del 2026, existe más de un 80% de posibilidad de que “se presente un El Niño muy fuerte durante el periodo de octubre a diciembre“, de acuerdo con el último reporte del Centro para la Predicción del Clima (CPC), un organismo perteneciente a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
De hecho, fue su potencial de afectar severamente las condiciones climáticas en todo el mundo y transformarse en el evento más importante en el registro histórico, lo que hizo que los expertos lo bautizaran como el Súper Niño, aunque también se lo conoce como el Niño Godzilla.
Se prevé que 2027 el Súper Niño será incluso peor
Al abordar el fenómeno, el profesor del departamento de Ciencias Atmosféricas y Oceánicas de la Universidad de Wisconsin-Madison, Ángel Adames, sostuvo que “los impactos se van a seguir sintiendo en 2027“.
“Incluso, los peores impactos van a ser el próximo año“, le explicó el especialista a la BBC sobre lo que se espera del Súper Niño.
“Hablaremos de aquí en adelante de los riesgos de calor y los cambios en los patrones de lluvia que ya se están notando”, recalcó.
Aquello, debido a que el cambio en las condiciones habituales que le dan origen, hace que sean mucho mayores las sequías, las olas de calor intensas y las lluvias torrenciales.
Cómo afectará a Chile
De acuerdo con lo previsto por los especialistas, América Latina será uno de los lugares más afectados por el Súper Niño en lo que queda de este año y en 2027.
Por ejemplo, se espera que en México se registren tormentas invernales más fuertes, pero también más calor y sequías, además de un aumento tanto en el número como en la intensidad de los huracanes que afectan sus costas.
Centroamérica y el Caribe también registrarán enormes oscilaciones entre lluvias torrenciales y severas sequías, junto con mayores temperaturas.
En Sudamérica, países como Perú, Bolivia, Colombia, Brasil y Venezuela experimentarían severas sequías que impactarían sus industrias agropecuarias. Además, la disminución en el caudal de los ríos también liminará la generación de energía hidroeléctrica.
En el caso de Chile, las previsiones apuntan a que en el norte del país se registrarán lluvias en exceso, las que podrían incrementar las inundaciones y generar devastación en sectores que no están preparados para grandes volúmenes de precipitaciones.