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Gorillaz en Chile: la sinfónica del siglo XXI

Los ganadores del Brit Award 2018 por mejor banda británica aún juegan con el concepto de los dibujos animados diseñados por Jamie Hewlett, pero en escena son una agrupación de humanos.

“¿Es esta una banda divertida?” pregunta Vincent Mason —integrante de De la Soul— mientras abraza a Damon Albarn y le dice que es un tipo entretenido. El aludido se ríe, muestra su diente de oro y recorre el escenario con su órgano móvil como si fuera el living de su casa.

Los ganadores del Brit Award 2018 por mejor banda británica aún juegan con el concepto de los dibujos animados diseñados por Jamie Hewlett, pero en escena son una agrupación de humanos: cinco coristas, dos bateristas, dos teclados y sintetizadores, un bajista y un guitarrista además de su líder y compositor. Cada uno de ellos colmados de satisfacción por estar en las tablas, se ríen, bailan, aplauden y entregan una vibración positiva y contagiosa. Algo así como una orquesta multirracial y multitendencias.

Las aventuras de 2-D, Noodle, Murdoc y Russel acompañan el viaje en las visuales con vibrantes colores y éxitos que han musicalizado los últimos veinte años. La travesía se ve exacerbada cuando empieza el sonido del piano flauta característico de “Tomorrow comes today” que da paso a hits tales como “19-2000”, “On melancholy hill”, “El Mañana” y “Feel good Inc” entre otros. Junto con eso y para hacer sentir especial a su audiencia, estrenaron una nueva canción llamada “Hollywood” que será parte del nuevo disco que anunciaron.

Pero la gira es para promocionar Humaz, el álbum que publicaron el año pasado que se caracterizó por su extensión y por la cantidad de colaboradores con lo que contaron. Es por eso que la pandilla viaja con sus invitados; anoche además de la agrupación hiphopera De La Soul, desfilaron los raperos Bootie Brown y Peven Everett además de la cantante estadounidense Little Simz. Todos, juntos como hermanos, celebraron el compadrazgo que existe entre ellos, pura dicha.

Las comparaciones son inevitables. Hace dos días, el ex Oasis, Liam Gallagher abandonaba el escenario de Lollapalooza con una actitud de rock star pasada de moda y anticuada. Anoche, el actual integrante de Blur daba cátedras de cómo ser un rock star de estos tiempos: sencillo, inquieto, creativo e innovador. Una cabecilla positiva que visibiliza a las minorías y se conmueve con lo que sucede a su alrededor.

Y con respecto a la pregunta de Mason. Pues sí, Gorillaz definitivamente es una banda divertida. Es más, podríamos hablar de una sinfónica del siglo XXI.

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