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Gobiernos mononeuronales

Las encuestas dicen que será la derecha la que gobernará desde marzo, y que las campañas serán básicamente sobre seguridad o migración irregular. Pero la pregunta es qué derecha. ¿La del all in que protagonizó el Partido Republicano en la segunda Convención, o una que despliegue el arte de la política y logre mayorías o incluso sanación entre enemigos? Algo habrán aprendido…

Hay una diferencia entre ganar elecciones y gobernar. Entre prometer orden y construir Estado. Entre repetir “mano dura” y saber cómo funciona un ministerio o una intendencia, o cómo lidiar con la oposición o con una ciudadanía organizada y exigente.

Hay una derecha, en Chile y en otras partes del mundo, que ha sido eficaz —a veces muy eficaz— en leer el malestar, en prometer soluciones rápidas y en decir lo que muchos quieren oír. Pero gobernar no es solo enfrentar lo urgente, sino también lo importante. Y ahí suele quedarse corta esta derecha, porque no sabe —y le revienta— siquiera escuchar conceptos izquierdosos como “tejido social”. No en vano, el modelo chileno, milagroso en tantas cosas y deficiente en otras como promover la confianza entre sus miembros, se sostiene en la iniciativa individual más que en los colegios profesionales, las organizaciones intermedias, las juntas de vecinos y todas esas cosas que solo les generan dudas.

Gobernar es un poco más que administrar.

El manido caso Bukele sirve de alerta. Brillante, eficaz en liberar a su gente de la esclavitud de las pandillas. Chapeau! Las maras eran a El Salvador lo que la inflación es a Argentina. Y en eso, Bukele y Milei se sacan MB: por identificar el dolor principal, atacarlo y resolverlo. ¿Pero después del alivio, qué tienen para ofrecer?

Un buen amigo, gran analista político, viajó a ver en directo el Disney carcelario de Bukele y las externalidades positivas que produce en las calles de ese país. Pero llegó con una profunda y preocupante reflexión: “parece que no ven más allá de las maras y la seguridad…”. Nunca escuchó en su viaje planes de desarrollo en áreas como educación, agricultura o niñez.

En el caso de Milei, agrediendo a todo quien piense diferente, aislado de los gobernadores en un país federal y profundizando la fractura social, ¿qué pretende después de estabilizar los precios?

Gobiernos eficaces pero mononeuronales en un mundo de muchas capas pueden ser una trampa. Como esos remedios que la medicina define como generadores de “rebote”.

Las encuestas dicen que será la derecha la que gobernará desde marzo, y que las campañas serán básicamente sobre seguridad o migración irregular. Pero la pregunta es qué derecha. ¿La del all in que protagonizó el Partido Republicano en la segunda Convención, o una que despliegue el arte de la política y logre mayorías o incluso sanación entre enemigos? Algo habrán aprendido…

Para ponerlo con nombres propios y hechos reales: ¿será la derecha autocrítica de Piñera en La Moneda, que enfrentado a la ferocidad golpista de una izquierda negoció la paz como lo único posible antes de sacar militares a las calles? ¿O será la que lo acusó de entregar la Constitución?

Dudas tan legítimas como preguntarse cómo se comportará ahora la izquierda si le toca ser oposición. Las democráticas… y las no tanto.

Es un dato que a la derecha le cuesta la política, aunque hay notorios esfuerzos en centros de estudio y partidos profesionalizados. Es un dato que el Estado no es su hábitat natural. Entonces, si quiere volver a ejercer el poder desde el Estado, cabe preguntarse si ha hecho la tarea de llegar con gente preparada más allá de los MBA.

Ya lo vivimos. En el primer gobierno de Piñera, fichó a lo más granado del mundo privado: gente ultra instruida y eficiente. Pero muchos de ellos duraron poco. A la primera de cambio, abandonaron el desafío. Se frustraron con la lentitud del aparato estatal y la burocracia. No manejaban los códigos de la política real, la que “pierde” días enteros discutiendo hasta la majadería para lograr el mal menor.

Hay más de una derecha, está claro. Pero si ganan, será una sola. ¿Cuál primará?

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