Recientemente ha sido publicado el documento Education at a Glance 2026 (Panorama de la Educación), informe anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que compara algunos indicadores de los sistemas educativos de sus países miembros y también de otros asociados. La publicación ofrece una oportunidad para examinar críticamente los avances y desafíos del sistema educativo chileno desde una perspectiva comparada.
En el caso de Chile, su apartado permite revisar algunos indicadores, como el acceso a la educación, financiamiento, resultados educativos, condiciones laborales de los docentes y transición desde la educación al mercado laboral, entre otros. En las publicaciones de los medios se ha focalizado como principales hallazgos la escasez de docentes, junto a la situación de cualificación, vigencia y formalidad de sus credenciales. Es así como los resultados muestran que el 23,4% de quienes enseñan en educación primaria y secundaria del sector público no contarían con todas las cualificaciones requeridas, sino una habilitación temporal, esto comparado con el 9,1% de los países de la OCDE.
Es importante destacar que la categoría de cualificaciones utilizada por la OCDE comprende algunos casos diferentes de nuestro país, ya que incluye desde docentes que poseen formación académica sin algunas certificaciones exigidas, junto a profesionales que no reúnen todos los requisitos establecidos por la normativa nacional, en especial en la educación media técnico-profesional. Por lo tanto, esto no significa que los docentes carezcan de las competencias pedagógicas, – en nuestro país el 98% de los docentes cumplen con la titulación que se exige-, sin embargo, se revelan dificultades para cumplir con los estándares de cualificación previamente establecidos en quienes no tienen una educación pedagógica formal.
Otro de los aspectos relevantes, es que el informe identifica importantes diferencias de cobertura en las regiones del país. En algunas comunas, la proporción de docentes que no cumplen todos estos requisitos de cualificación es muy alta, lo que indica que hay inequidades urgentes de solucionar, en especial en comunidades rurales y algunas de zonas más aisladas en que se presentan mayores dificultades para atraer y retener docentes.
Además, nuestro país ha reducido la proporción de jóvenes que no completan la educación media, sin embargo, persisten desafíos en la cobertura de educación infantil de 3 a 5 años (79% comparado con 90% de la OCDE). Por otra parte, el gasto público en educación, medido como porcentaje del PIB, se sitúa ligeramente por encima del promedio OCDE, con un gasto por estudiante menor de este grupo de países.
Un tercer aspecto se relaciona con las condiciones laborales y el atractivo de la carrera docente. La OCDE señala que los profesores chilenos perciben remuneraciones inferiores a las de otros trabajadores con educación terciaria, con una diferencia promedio cercana al 23% de menor ingreso. Estas diferencias constituyen un antecedente relevante para comprender los incentivos que influyen en la elección y permanencia en la profesión. A esto se suma la elevada carga de horas lectivas, teniendo cerca de un 30% de mayor tiempo en la sala de clases que el promedio de la OCDE. Esto nos desafía a realizar un análisis integral de toda la jornada laboral, la que, junto a la docencia directa, incluye la preparación de clases, evaluación de pruebas y tareas, coordinación pedagógica, comunicación con los padres y apoderados, cursos de formación continua, entre otras.
Otro resultado positivo descrito para nuestro país corresponde al aumento de la escolaridad de la población joven, ya que en los diez últimos años la proporción de personas de 25 a 34 años que no había completado la educación secundaria superior disminuyó en nuestro país del 17% al 10%. Este aumento en el acceso debe combinarse con mayor retención y aprendizaje, lo que va a significar una reducción de las desigualdades y a través de una mayor educación, la obtención de un trabajo de mayor calificación y más estable.
En suma, el informe Education at a Glance 2026 demuestra que hemos avanzado en escolarización con un mayor esfuerzo público. Se mantienen algunos desafíos en relación a la cualificación docente, -en especial en la educación media técnico-profesional-, a la distribución docente en el territorio nacional, a sus condiciones laborales y a la disponibilidad de recursos por cada estudiante.
A futuro se requiere abordar de manera integrada los actuales desafíos educacionales, articulando la formación, retención, mejores condiciones laborales de los profesores y evaluación continua de sus resultados, con el objeto de hacer más atractivo y convocante el ejercicio profesional, que permita atraer a un mayor número de jóvenes a esta fundamental labor docente.