Secciones
País

Contraloría detectó irregularidad en aparición de escolares en desagravio a Harald Beyer

Según lo señalado por el organismo, la aparición de los estudiantes de la escuela Arturo Prat viola la normativa respecto a la salida de alumnos de los establecimientos educacionales.

La Contraloría regional de La Araucanía informó de la presencia de irregularidades durante el acto de desagravio realizado por la Intendencia Regional en favor del ex ministro de Educación Harald Beyer, la cual contó con la presencia de un grupo de escolares.

Según lo señalado por el organismo, la aparición de los estudiantes de la escuela Arturo Prat viola la normativa respecto a la salida de alumnos de los establecimientos educacionales. 

Contraloría recalcó que no se solicitó la autorización de los padres o apoderados del Octavo A, cuya presencia fue requerida el mismo día que se realizó el acto, a través de una orden oral de la Intendencia y que fue gestionada por la seremi de Educación.

Y es que para el ente regulador, la falta de autorización de los apoderados vulnera lo señalado en la resolución exenta de la seremi de Educación de la Región de La Araucanía, por lo que se estableció una investigación sumaria a la ex directora de la Escuela Artuto Prat, consigna Cooperativa.

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio