Secciones
País

Futuro intendente de La Araucanía da por superado incidente de supuestas amenazas

Francisco Huenchumilla dijo haber recibido las disculpas del caso por parte de los involucrados. Hizo un llamado a “enseñar a nuestros hijos el valor de la tolerancia”.

El futuro intendente de la Región de La Araucanía, Francisco Huenchumilla, dio por superado el incidente de las amenazas recibidas en forma telefónica por uno de sus hijos la semana pasada.

El ex parlamentario explicó que la llamada, efectuada desde un teléfono móvil, contenía “insultos, improperios y amenazas racistas en contra de él, en contra mía y de nuestra familia”, según declaraciones consignadas por Radio Cooperativa.

Sin embargo, este lunes, Huenchumilla dio a conocer a la opinión pública que la familia del dueño del celular involucrado, que es un menor de edad, lo contactó para ofrecerle las disculpas del caso.

“Debo señalar a la opinión pública que la familia del joven involucrado tomó contacto con nosotros y nos ha dado las disculpas correspondientes en una actitud franca y sincera y de mucho sufrimiento y vergüenza para ellos, actitud que reconocemos y valoramos y por lo tanto damos por superada totalmente esta lamentable situación”, explicó el futuro intendente en su carta, que publica el portal temuquense Tiro al Blanco.

“Hago un llamado a la opinión pública para que entre todos establezcamos un clima de respeto y sana convivencia y enseñemos a nuestros hijos el valor de la tolerancia”, agrega.

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio