Cerca del mediodía, una decena de mujeres vestidas de blanco yacían en el piso del Hall El Pensador del Congreso Nacional. Algunas portaban pequeños ataúdes de cartón con los nombres de “Daniel, “Arturo” y “Neonato Diputado”, y simulaban llorar ante las cámaras. Se trataba de las “mujeres de blanco por la vida”. Detrás de ellas, representantes de una veintena de organizaciones anti aborto daban sus impresiones a los medios.
“Se abrirá una cultura de la muerte”; “Será un negocio para las clínicas abortistas”, eran algunos de sus reclamos. Todo esto porque para hoy estaba programada una sesión que sería crucial para la despenalización del aborto en tres causales: la votación en general del proyecto en la Comisión de Salud de la Cámara, en la que se daría el “vamos” al proyecto para que siga su curso legislativo. Algo que finalmente no pasó.
Esto porque el gobierno, a través del ministro Segpres, Nicolás Eyzaguirre, pidió en la sesión de la Comisión de Salud que la votación del proyecto se aplace para el 4 de agosto. Con esto, el Ejecutivo atendió la solicitud que hizo ayer la Democracia Cristiana, quienes pidieron más tiempo para discutir el proyecto que despenaliza el aborto en los casos de violación, peligro de la vida de la madre, y en caso de que el feto sea inviable.
Ayer, en su Consejo Nacional, la DC había elaborado un documento con diversas consideraciones al proyecto del gobierno, entre ellas, que debía incorporarse un sistema de protección integral de la maternidad, incluyendo acompañamiento a la mujer embarazada. Esto porque según el partido, este acompañamiento podría evitar que muchas mujeres tomen la decisión de abortar. Además, criticaron la causal del aborto en caso de violación ya que consideran que podría abrir la puerta al aborto libre.
“Estamos pidiendo que se rectifiquen algunos aspectos de la ley para que no quede muy abierta y no sea sinónimo de aborto libre. Nos hemos manifestado claramente a favor de la vida en la DC y esperemos que el gobierno escuche a todas las organizaciones que están inscritas en la Comisión de Salud y posteriormente a eso, se puede votar la idea de legislar”, dijo en la mañana el diputado de la DC, Jorge Sabag.
El Ministro del Interior, Jorge Burgos, también hizo eco de las opiniones de su colectividad y apoyó la solicitud: “Yo entiendo que la DC ha hecho un par de consideraciones respecto del tema del acompañamiento a la mujer que está en una situación de esta naturaleza y otras consideraciones y lo que ha pedido es un tiempo más para reforzar el diálogo y la conversación y me parece que la petición es razonable”.
Algo que no dejó muy conformes a sus socios de la Nueva Mayoría, quienes anteriormente habían abogado porque la votación se realizara hoy. De hecho, el presidente de la Comisión de Salud, el PS Juan Luis Castro, expresó que la solicitud de la DC le parecía “un despropósito y una verdadera sublimación de la voluntad del Ejecutivo, producto de una decisión de última hora y donde no me cabe duda que han habido presiones de la Iglesia”. El socialista, cada vez que era requerido, argumentaba que la decisión de que el proyecto se vote hoy fue tomada en conjunto por los diputados de la comisión y el Ejecutivo, y que a menos que este no se pronunciara, el objetivo de la sesión se iba a materializar. Pero eso fue cambiando en el transcurso del día.
Cerca de las 15 horas, Castro anunció que se reuniría con el ministro de la Segpres, Nicolás Eyzaguirre, para analizar cuál sería la posición del Ejecutivo. Horas después, y de manera extraoficial, se conoció que finalmente se había llegado al acuerdo de considerar la solicitud de la DC y aplazar la votación del proyecto. Esto fue finalmente ratificado por el ministro Eyzaguirre en la sesión. Un triunfo para la DC y la Alianza. Pero una estocada para el diputado Castro.
El malestar de Juan Luis Castro
Por su parte, la Alianza había presentado una moción de censura en contra de Juan Luis Castro por supuestamente dejar a una veintena de organizaciones que se autodenominan como “en defensa de la vida”, entre ellas “Juntos por la Vida”, “ONG Quiero Nacer”, “Mujeres de Blanco por la vida”, “Alégrate por la vida”, “Maternitas”, “ONG Isfem”, sin poder exponer ante la comisión. “Francamente se está recurriendo a instrumentos de dictadores impidiendo un debate democrático”, acusó el diputado Monckeberg.
Según algunos diputados de la Nueva Mayoría, esto no fue así, ya que se escuchó a más de cuarenta organizaciones y fueron solo los tiempos legislativos los que impidieron que pudiesen exponer más. En vista de que se logró aplazar la votación de la iniciativa, la Alianza retiró esta moción de censura. Según cercanos al diputado Castro, este estaría molesto por la situación que vivió hoy, ya que habría tenido que aparecer como el “intransigente” cuando en realidad solo había representado lo acordado con el Ejecutivo.


