Variante gamma del COVID-19 ha sido la más transmisible en Chile

Un estudio realizado por la Universidad de Chile y el ISP señaló que tanto la variante de origen brasileño como la lambda se propagaron más rápido, siendo responsables del peak de contagios de este año.

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Las variantes gamma y lambda siguen siendo las de mayor circulación en el país. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Las variantes gamma y lambda siguen siendo las de mayor circulación en el país. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Un estudio desarrollado por el Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materiales (DIQBM) de la FCFM – Universidad de Chile, el Instituto de Salud Pública (ISP) de Chile y el Instituto Max Planck de Alemania mostró el impacto de la variante gamma (conocida también como “variante brasileña” o P1) en el peak de contagios de COVID-19 registrado durante este año en el país.

El análisis, que publicado la plataforma arXiv, utilizó la información genética recopilada por el Programa de Vigilancia Genómica del ISP para cuantificar la transmisibilidad de variantes nuevas y clásicas del SARS-CoV-2 en el país.

A través de técnicas bioinformáticas y modelamiento matemático, los investigadores concluyeron que el peak de casos de nuevas infecciones en Chile coincidió con la presencia de las variantes P.1 (gamma) y C.37 (lambda), las que además se transmiten más rápido que variantes anteriores.

El estudio identificó -entre otras- a las variantes B.1.1.7 (alfa), P.1 (gamma), y C.37 (lambda) como predominantes en el primer semestre del presente año. Utilizando la frecuencia con la que estas variantes aparecían entre las muestras analizadas en el laboratorio y un modelo matemático adaptado para datos con alta incertidumbre, los investigadores consiguieron calcular la transmisibilidad relativa de las variantes, concluyendo que Gamma y Lambda se transmiten un 16% y un 5% más rápido que la variante alfa, respectivamente.

En cuanto a alfa, se encontró que es aproximadamente dos veces más contagiosa que la “variante original”. Además, la presencia de ellas no se vio afectada por la vacunación.

“Con este nuevo enfoque de análisis podemos conocer tempranamente la transmisibilidad de nuevas variantes, como la variante Delta que llegó a Chile en junio, seguir su desarrollo y anticipar la implementación de medidas que minimicen el contagio comunitario, sin afectar demasiado el funcionamiento de áreas vitales para el país”,  señaló el profesor Álvaro Olivera-Nappa, académico DIQBM y autor corresponsal del trabajo.

Los investigadores señalaron que la vigilancia genómica es clave para conocer el impacto de las variantes del COVID-19, señalando que incluso una muestra pequeña -pero representativa- de secuencias permitiría tomar medidas para evitar la propagación.

“Una vigilancia genómica activa es primordial para entender el comportamiento del virus y sus variantes, especialmente en escenarios donde intervenciones farmacológicas y no farmacológicas modulan simultáneamente la susceptibilidad de la población”, añadió Karen Oróstica, investigadora del ISP.

Las variantes gamma y lambda aún siguen siendo las mayoritarias en su circulación en el país, aunque la delta ha presentado un incremento en su presencia desde el mes de julio.