Así, los trabajadores a contrata deberán “autorizar a la institución respectiva para que retenga y pague directamente el monto de futuras pensiones o no podrán mantener vínculo laboral con el Estado”.
De esta manera, se suman a los trabajadores de planta y contrata, a quienes ya se le aplica esta medida, recordó la ministra Antonia Orellana.
“Para quienes son planta y contrata ya está la opción de la retención por planilla, además de que la nueva ley incluye el no poder subir de grado. Faltaba esto respecto al paso a contrata de honorarios”, señaló la secretaria de Estado.
A un año de la entrada en vigencia de la ley que crea el Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos, Antonia Orellana detalló que “en la actualidad hay más de 166 mil inscritos con una deuda de 95 mil millones de pesos, y otra más en UTM, que todavía está siendo actualizada, por lo tanto, el monto es más alto”.
“Por cada 10 deudores que van ingresando al registro, hay 2,5 que pagan. Esto no es suficiente. Estamos hablando de recursos esenciales para el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes y estamos hablando de miles de hogares que termina liderando una mujer sola, que no recibe el aporte que esos niños y niñas merecen y, por lo tanto, caen en el endeudamiento, el empobrecimiento”, acusó la titular de la Mujer.
Del total de personas deudoras, 97% corresponde a hombres (161.115) y un 3% a mujeres, de los cuales 4.976 son reincidentes, indicó la cartera.
"En ese recorrido seguramente vamos a encontrar obstáculos. La vida no es fácil, siempre existen, pero lo importante es superarlos y avanzar”, precisó el reemplazante de Mara Sedini.
Si bien hacia el exterior lo que se intentó transmitir fue la imagen de un presidente que no duda corregir el rumbo, en la interna la lectura no fue otra que el diseño ministerial de Kast fracasó en su idea original.
El problema no es que desaparezca el trabajo humano en sí, sino que cambia profundamente el tipo de valor que las personas deben aportar. Las empresas comienzan a priorizar habilidades más difíciles de automatizar, como el pensamiento crítico, la creatividad y, la capacidad de adaptación y aprendizaje continuo. En otras palabras, el diferencial ya no estará solo en lo que una persona sabe, sino en qué tan rápido puede volver a aprender.
El mandatario oficializó las salidas de las ministras Steinert y Sedini. Antes de este anuncio, el primer gobierno de Bachelet contaba con el periodo más corto entre la asunción y el ajuste ministerial.