A más de 50 años de los hechos, el ex brigadier del Ejército y ex agente de la DINA, Miguel Krassnoff Martchenko, recibió una nueva condena por violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante la dictadura de Augusto Pinochet.
El fallo que dictó la ministra en visita extraordinaria Paola Plaza, de la Corte de Apelaciones de Santiago, estableció la participación directa de Krassnoff en el secuestro calificado del joven militante del MIR y estudiante de la Universidad de Chile, Dignaldo Herminio Araneda Pizzini, en 1974.
Por su responsabilidad en la detención y desaparición del joven, la Corte condenó al ex agente de la DINA a 15 años de cárcel.
Con esta nueva sentencia, Krassnoff suma cerca de mil años de prisión debido a su participación en diferentes delitos de lesa humanidad. Entre ellos el de Araneda Pizzini, quien actualmente es parte de los detenidos desaparecidos de la dictadura.
En este marco, la abogada Carolina Vega, del Estudio Caucoto Abogados, sostuvo que “la sentencia dictada constituye un hito significativo para las querellantes, ya que han pasado más de 50 años y recién ahora se ha dictado una sentencia de primera instancia por el secuestro calificado de Dignaldo Araneda Pizzini”.
A lo que agregó: “La familia ha esperado décadas por un mínimo de justicia, y solo hoy comienza a ver un avance concreto. En tiempos tan hostiles para los derechos humanos, una nueva condena contra Miguel Krassnoff es un acto de justicia”.
Lo que se sabe de la desaparición de Dignaldo Araneda Pizzini por la cual Krassnoff sumó una nueva condena
Los hechos se remontan al 10 de agosto de 1974, cuya investigación del caso pudo reconstruir el operativo que terminó con la desaparición forzada del militante del MIR, quien se encontraba alojando temporalmente en una casa en La Reina.
Durante la madrugada de aquella jornada, agentes armados de la DIN ingresaron al domicilio, revisaron documentos y procedieron con la detención del joven sin dar información sobre su destino, reteniendo su cédula de identidad.
De acuerdo a testimonios posteriores, la víctima se ubicó en el cuartel Londres 38 y después en el recinto Cuatro Álamos, cuyos lugares funcionaban como centros de detención clandestinos. Desde allí, se desconoce el paradero del estudiante de la Universidad de Chile.
En ese momento, Miguel Krassnoff formaba parte de la Brigada Caupolicán y se desempeñaba como jefe del Grupo Halcón.