Uno de los elementos que marcó el relato de la desaparición de Julia Chuñil según su familia, es que aquel 8 de noviembre de 2024 se le perdió el rastro tras salir a pasear con su perro Cholito.
Sin embargo, durante la audiencia de formalización de sus tres hijos y su ex yerno por parricidio y homicidio calificado, respectivamente, la Fiscalía de Los Ríos puso en duda que la adulta mayor tuviera una mascota.
En su relato, los imputados aseguraron que Julia Chuñil salió con Cholito, además de llevar un manojo de llaves y un machete, tras lo cual nunca se volvió a saber de ella. Si bien estos elementos fueron encontrados, el Ministerio Público llegó a la conclusión que el perro jamás existió.
“Respecto a este perrito que acompañaba a doña Julia, en la investigación no hemos podido acreditar su existencia, por el contrario, creemos que fue incorporado como un elemento para reforzar su relato”, indicó la Fiscalía.
En esta línea, aseveró que los acusados mencionaron esta supuesta mascota para “construir elementos narrativos y emotivos a partir de imágenes y comunicaciones externas a esta causa, a los antecedentes o al expediente, sin correspondencia con los hechos efectivamente investigados”.