Desde el penal Capitán Yáber, donde cumple prisión preventiva por cohecho y lavado de activos en el marco de la denominada Trama Bielorrusa, el ex diputado y abogado Eduardo Lagos arremetió contra el Ministerio Público y, en particular, contra el fiscal Marcos Muñoz Becker. A su juicio, la investigación solo busca “dejar tras las rejas a Ángela Vivanco” y no buscar la verdad.
“Ante todo Chile la Fiscalía está vulnerando el principio de objetividad”, afirmó Lagos en diálogo con La Tercera. El litigante acusó una investigación “escandalosa”, marcada por filtraciones y un trato que calificó de vejatorio. Recuerdó la detención de Vivanco “en horario prime”, con presencia de un canal de televisión antes que Carabineros, como un ejemplo de una causa “donde las filtraciones ya son pan de cada día”.
El abogado sostuvo que la Fiscalía ha perdido el foco: “Ese fiscal (Muñoz Becker) ha perdido la objetividad y lo único que le interesa es Ángela Vivanco, nadie más”. Aseguró que no se han considerado fallos relevantes en que su estudio perdió, incluso por montos mayores, porque “no le interesa”.
La relación con sus ex socios: Gabriel Silber y Mario Vargas
Uno de los puntos más delicados del caso es la ruptura con su ex socio Gabriel Silber, hoy colaborador del Ministerio Público. Lagos no ocultó su decepción: lo calificó de “traidor, un judas” y afirmó que Silber habría comenzado a colaborar con la Fiscalía incluso antes de que fueran detenidos. “Lo único que ha estado haciendo es entregar información que no va a ser verificada”, acusó.
Para su otro socio, Mario Vargas —otro apuntado por la fiscalía como parte del entramado del presunto lavado de activos y soborno—, tuvo palabras más positivas, apuntando que “estos meses han sido una relación de mucha asistencia mutua”. Además, aseguró que “paso mucho tiempo solo estudiando esta causa, pidiendo antecedentes de afuera”.
La presunta compra de un fallo de Eduardo Lagos y las acusaciones de falsificación
Eduardo Lagos descartó de plano haber comprado un fallo: “Yo nunca voy a decir que compré un fallo porque no lo hice”. Reconoció errores, pero negó haber pagado dinero a Vivanco o a otros ministros. “Voy a colaborar con encontrar la verdad, pero nunca voy a aceptar responsabilidad en un soborno”, afirmó.
Asimismo, cuestionó la validez de una declaración que, según la Fiscalía, lo incriminaría directamente en el pago de coimas. “Esa declaración no existe, no está firmada”, sostuvo, y denunció que el fiscal habría incorporado un acta “viciada” al expediente. “Este fiscal Muñoz no quiere establecer la verdad, él quiere dejar tras las rejas a Ángela Vivanco”, insistió, anunciando una querella por falsificación en su contra.
Respecto de su frustrado convenio de colaboración, relata que accedió buscando cambiar su prisión preventiva, pero que la Fiscalía incumplió el acuerdo al filtrar antecedentes a la prensa. “Al día siguiente lo que pasó fue que habían escrito una declaración a su medida”, señaló.
Sobre los pagos al abogado Gonzalo Migueles, admitió su existencia, aunque se reservó las explicaciones para el tribunal. Y aunque reconoció estar “golpeado”, asegura que saldrá adelante: “Con Mario vamos a salir de aquí porque no le hemos pagado a nadie”. A su juicio, la experiencia lo marcará: “Sin duda, cuando salga seré un mejor abogado, porque miraré de otra forma el derecho a defensa”.