Tras los desmanes e incendios registrados en la galería sur del Estadio Nacional durante el encuentro entre Universidad de Chile y Audax Italiano, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, volvió a criticar duramente la administración del principal recinto deportivo del país. El jefe comunal aseguró además que otra vez “pagan los justos que viven en el barrio”.
A través de una publicación en su cuenta de X, el jefe comunal calificó la gestión del recinto como deficiente. “La forma en que se está administrando el Estadio Nacional es simplemente un desastre”, escribió.
En el mismo mensaje, cuestionó la falta de control frente a episodios de violencia ocurridos al interior del estadio. “Ayer otra vez no pueden controlar la violencia, fuegos artificiales y desastres al interior…Pagan los justos que viven en el barrio y les avisan horas antes que van a quedara encerrados, por los pecadores, que arriendan el estadio y no pueden garantizar su uso tranquilo”, añadió.
Sichel profundizó sus críticas apuntando a la ausencia de responsabilidades posteriores a los incidentes. “Nadie se querella. Nadie entrega las imágenes. Nadie persigue a los violentos o ilegales. Nadie se hace responsable. Esto tiene que terminar ahora, cambiar administración y uso”, señaló. Asimismo, insistió en la necesidad de modificar tanto el modelo de gestión como las condiciones en que se utiliza el recinto.
El Estadio Nacional, uno de los frentes recurrentes de Sichel
No se trata de la primera vez que el alcalde de Ñuñoa manifiesta su malestar por el funcionamiento del estadio. Semanas atrás, en el marco de los tres conciertos realizados por Bad Bunny, ya había expresado reparos en algunas medidas. Específicamente, por el cierre de calles, la instalación de vallas perimetrales y la aplicación de controles de identidad a vecinos del sector.
Aquella situación derivó en la presentación de un recurso de protección contra el Instituto Nacional del Deporte (IND), el cual fue declarado inadmisible por la Corte de Santiago el pasado 20 de enero.
En paralelo a las críticas, durante la misma jornada del partido cuatro personas fueron detenidas por personal de Control de Orden Público (COP) de Carabineros por su participación en los desórdenes. Los involucrados fueron formalizados este sábado y quedaron con la medida cautelar de prohibición de ingreso a estadios por un plazo de 60 días, periodo en el que se extenderá la investigación.