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Estas son las 77 “zonas frías” que ayudan a bajar hasta 5,5°C en Santiago

Estos puntos corresponden principalmente a parques, áreas verdes y espacios con abundante vegetación y presencia de agua, capaces de disminuir de manera significativa la temperatura superficial en jornadas críticas del verano.

Santiago registra con creciente frecuencia episodios de calor extremo, por lo que un estudio elaborado por Corporación Ciudades identificó distintos sectores de la capital llamados como “zonas frías” que funcionan como refugios climáticos naturales durante jornadas de altas temperaturas, al presentar condiciones que permiten mitigar el impacto del calor en el entorno urbano.

El informe detectó 77 “zonas frías” distribuidas en doce de las comunas más afectadas por el calor en el Gran Santiago. Estos puntos corresponden principalmente a parques, áreas verdes y espacios con abundante vegetación y presencia de agua, capaces de disminuir de manera significativa la temperatura superficial en jornadas críticas del verano.

De acuerdo con la investigación, estos lugares pueden reducir la temperatura hasta en 5,5°C, lo que representa una diferencia relevante cuando los termómetros superan los 35°C.

El análisis fue consignado por Las Últimas Noticias y detalla que las comunas con mayores registros de calor son Quilicura, Pudahuel, Renca, Cerro Navia, Conchalí, Cerrillos, Estación Central, Lo Prado, Quinta Normal, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo e Independencia.

En tanto, las llamadas “zonas frías” se encuentran en parques urbanos como el Parque Quinta Normal, el Parque O’Higgins, el Parque de los Reyes y el Parque San Borja, que logran amortiguar el aumento de temperatura en sus alrededores inmediatos.

Asimismo, los investigadores explicaron que la combinación de árboles, sombra, suelos permeables y cuerpos de agua contribuye a reducir el calor acumulado en superficies como el pavimento y las edificaciones. En algunos casos, la diferencia térmica entre el interior de un parque y las calles cercanas supera los 3°C, mejorando las condiciones ambientales y el bienestar de quienes utilizan estos espacios.

El informe también advierte que las comunas con menor cobertura vegetal presentan mayor vulnerabilidad frente a las olas de calor, lo que profundiza desigualdades en la calidad de vida dentro de la ciudad. Por ello, plantea la importancia de incorporar estos antecedentes en la planificación urbana, priorizando la creación y mantención de áreas verdes en sectores con alta densidad poblacional.

Finalmente, el estudio concluye que las denominadas “zonas frías” no solo son una herramienta para enfrentar las altas temperaturas actuales, sino que serán clave ante el avance del cambio climático, que proyecta veranos cada vez más intensos en la capital.

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