La minería suele aparecer en la conversación pública asociada a cifras, exportaciones o grandes proyectos. Pero más allá de esos titulares, hay otra minería: la que se vive en una sala de clases, en el trabajo con comunidades, en la gestión ambiental y en quienes, desde su vocación, eligen construir su camino en la minería.
Esa es la mirada que impulsa la nueva etapa de la campaña Por eso soy Miner@, de Compromiso Minero, que busca acercar la industria a la ciudadanía a través de testimonios reales y diversos. La iniciativa reúne cápsulas audiovisuales protagonizadas por personas que trabajan, estudian o desarrollan proyectos vinculados al ecosistema minero desde distintos territorios del país. La campaña amplía el foco: pone en valor a proveedores, profesores, emprendedores, gremios, comunidades y estudiantes que también son parte de este ecosistema diverso.
En ese contexto, Diego Reyes, ingeniero civil en minas con más de tres décadas de experiencia y docente de Duoc UC en Valparaíso, muestra cómo el conocimiento acumulado se transforma en preparación para las nuevas generaciones. Su trabajo forma técnicos listos para ingresar al mundo laboral, cumpliendo un rol clave para la industria. “Cuando un estudiante se forma bien, no solo mejora su empleabilidad. También se convierte en un aporte para su familia, su comunidad y para una minería más segura y responsable”, dice.
Para otros jóvenes, como Josefa Carreño, líder del Centro de Estudiantes Mineros (CEM), el vínculo con la minería nace desde la curiosidad y las ganas de comprender un sector que a veces se percibe lejano.
“Muchas veces la minería se ve desde lejos, pero cuando empiezas a conversar con personas del rubro, te das cuenta de que hay espacio para muchos perfiles y miradas distintas”, comenta.

Un camino distinto es el de María Jesús Jaqueih, ingeniera comercial que llegó a la minería desde una trayectoria ligada al mundo social y al trabajo con comunidades. Hoy impulsa programas de empleabilidad, apoyo a emprendedores y desarrollo de proveedores locales en Anglo American, conectando la actividad minera con oportunidades concretas en los territorios. “La minería no es solo producción. Cuando se hace bien, puede abrir caminos de desarrollo real para las comunidades y mejorar la vida de muchas personas”, afirma.
El vínculo con el medioambiente y la sostenibilidad también se ha fortalecido en los últimos años. Para Sebastián Rojas, ingeniero ambiental de Minera Valle Central, que trabaja en proyectos de gestión de relaves y economía circular en la Región de O’Higgins, “no se trata solo de cumplir normas, sino de incorporar el cuidado del medioambiente en cada decisión. Esa es la única forma de construir una minería sostenible en el tiempo”, sostiene.
Para Paula Arenas, directora ejecutiva de Compromiso Minero, estas historias ayudan a cambiar la manera en que se conversa sobre el sector. “Con esta campaña queremos poner rostro humano a la minería, visibilizando historias reales de personas que, desde distintos roles y territorios, son parte del ecosistema minero y aportan al desarrollo del país”, explica.
Así, Por eso soy Miner@ busca abrir una conversación ciudadana sobre el rol que cumple la minería en la vida diaria y en el futuro de Chile, difundiendo estas y otras historias en plataformas digitales, redes sociales, radio, vía pública y prensa escrita, además de un espacio dedicado en el sitio de Compromiso Minero.