La compleja situación correspondiente al suministro de gas en las regiones de Ñuble y Biobío llegó a su fin.
El Ministerio de Energía confirmó este domingo la normalización total del suministro tras tres días de emergencia que obligaron al Gobierno a suspender el ingreso de gas argentino por el Gasoducto del Pacífico, luego de detectar que el combustible no cumplía con los estándares de calidad exigidos en Chile.
La cartera tomó conocimiento del problema a las 22 horas del miércoles pasado e implementó de inmediato un plan especial preventivo.
La decisión más relevante fue suspender el suministro a 21 industrias de la zona para garantizar que el flujo hacia los hogares no se viera afectado en ningún momento.
“Nunca se cortó el suministro de gas residencial, sí se suspendió el de 21 industrias para poder mantener flujo a las familias”, precisó la ministra Ximena Rincón al momento de anunciar el cierre de la emergencia.
Las empresas afectadas pudieron continuar operando sin mayores contratiempos gracias a sus sistemas de respaldo y reservas propias, por lo que el impacto productivo fue acotado.
Asimismo, la contingencia no tuvo ningún efecto sobre la generación eléctrica, manteniéndose la estabilidad del sistema en todo momento.
“Cumple con la norma y no existe ningún riesgo”
Con el gas argentino nuevamente dentro de los parámetros exigidos por Chile, Rincón despejó cualquier duda sobre la seguridad del suministro.
“Hoy ya están todas las condiciones para recibir el gas que viene desde Argentina. Cumple con la norma y eso hace que no exista ningún riesgo”, afirmó la ministra.
La secretaria de Estado valoró además la coordinación desplegada entre los distintos actores durante la emergencia.
“Creemos que es importante destacar el trabajo coordinado entre las empresas, entre los organismos del Estado, la Superintendencia de Electricidad y Combustible, ENAP, el ministerio y los delegados regionales presidenciales y nuestros seremis”, señaló.