En lo que marca un giro de 180 grados respecto de su tradicional política pacifista de posguerra, Japón aprobó este martes el levantamiento de la prohibición sobre la exportación de armas letales, una decisión que recibió el aval del gabinete que encabeza la primera ministra, Sanae Takaichi.
De esta forma, el país nipón procederá a la venta de armamento que incluye desde cazas de nueva generación y drones de combate, a misiles y destructores.
En principio, sus potenciales compradores son los 17 países con los que ha firmado acuerdos de cooperación en defensa, como Estados Unidos y Reino Unido, por ejemplo.
En todo caso, y pese al cambio en su política, Tokio mantendrá la prohibición de vender armas letales a países que se encuentren en guerra.
De acuerdo con lo informado, hasta la fecha, Japón solamente exportaba armamentos vinculados a rescate, transporte, alerta, vigilancia y desminado.
Las razones tras la decisión de Japón de exportar armas letales
Según argumentó el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, manifestó que la autorización para exportar armas letales busca reforzar la seguridad de Japón, algo con lo que concordó la jefa del Gobierno, quien recalcó que “en un entorno de seguridad cada vez más complejo, ningún país puede proteger su paz y seguridad por sí solo… necesita que los países socios se apoyen mutuamente en materia de defensa”.
En esa línea, las autoridades que promovieron el cambio apuntaron especialmente a la creciente tensión que se vive en el área del Asia-Pacífico, que ha estado marcada por amenazas que Tokio atribuye a Rusia, China y Corea del Norte.
La modificación en su política en la materia comenzó en 2014, cuando permitió por primera vez la exportación de suministros militares no letales, y siguió en 2024, año en que aumentó su gasto en defensa.
Luego, se potenció con la llegada de Takaichi al poder, aunque una encuesta revelada este lunes mostró que el 67% de los japoneses rechaza la venta de armamento letal al extranjero.