La Agencia Nacional de Ciberseguridad informó este sábado que el supuesto hackeo que afectó a organismos públicos corresponde en realidad a una filtración de datos pasada.
El eventual hackeo fue alertado por la empresa de ciberseguridad Vecert Analyzer. Según la compañía, datos sensibles como correos electrónicos y el historial médico de los usuarios pudo haber sido robado. En paralelo, trascendió que una plataforma identificada como Rutify ofrecía entregar este tipo de datos ingresando los nombres o el RUT de la persona.
Al respecto, la directora (s) de la ANCI Michelle Bordachar dijo a Biobío que descartaba de plano que hubiera “infraestructuras comprometidas”. “Nosotros hablamos de ‘presunto ataque’, porque en realidad todo apunta – y hasta ahora no hay información que permita sostener lo contrario – que esto se trata de datos que ya habían sido filtrados en el pasado”, sostuvo.
A renglón seguido explicó la manera de operar de los involucrados: “Lo que hacen estos atacantes es tomar estos datos, los empiezan a correlacionar y en el fondo arman nuevas bases de datos más ordenadas, por decirlo de alguna forma, y después lo publican”.
“Dicen que es porque hicieron un nuevo ciberataque, pero en realidad no es más que información que ya estaba disponible, pero claro, en la dark web. A diferencia de los casos anteriores, donde muy pocas personas tienen acceso, en este caso lo pusieron disponible para personas normales, que estamos ahí en un sitio web al que todos podemos tener acceso con solo tener el rut”, añadió en alusión a Rutify.