May Chomali, ministra de Salud, aprovechó la visita presidencial a La Araucanía, para explicar los alcances que tendrá el recorte presupuestario, ordenado por Jorge Quiroz, que afectará a la cartera, dejando en claro que “no estamos tocando la atención médica”.
En entrevista con El Diario Austral, la titular del Minsal puntualizó que aún no puede entregar detalles del monto final involucrado, ya que están a la espera de la confirmación de Contraloría.
Sin embargo, Chomali dejó en claro que “este ajuste no tiene que ver con reducir atención clínica, sino con ordenar el gasto. Por ejemplo, en inversión muchas veces no se ejecuta todo por atrasos en obras, por lo tanto, el ajuste va por ese lado. También estamos trabajando en reducir el ausentismo, que hoy es más alto que en el resto del Estado, y en disminuir horas extraordinarias en áreas no asistenciales, además de fortalecer las compras centralizadas para optimizar recursos”.
Junto con ello, la ministra de Salud rechazó que la dotación de médicos y enfermeros se vean afectados por este recorte: “No estamos reduciendo enfermeras por cama ni nada de eso porque no estamos tocando la atención clínica. Los ajustes tienen que ver con eficiencia: compras centralizadas, revisión de contratos y mejor uso de recursos. Por ejemplo, al centralizar compras de insumos podemos ahorrar hasta un 30%. Hoy cada hospital compra por separado, y eso encarece los costos. También estamos revisando contratos donde resulta más caro externalizar que producir internamente”.
Respecto a qué otras medidas está analizando el Minsal para reducir el gasto, May Chomali apuntó que “hay cosas muy concretas, como acortar los sumarios administrativos. Hoy tenemos funcionarios que pueden estar suspendidos durante largos periodos, recibiendo remuneración mientras sus funciones deben ser cubiertas por reemplazos. Si agilizamos esos procesos, reducimos gasto inmediatamente. Además, estamos revisando tecnologías y programas, porque en algunos casos existen alternativas más económicas que no se han implementado”.
Sobre el futuro de programas de salud que podrían ser descontinuados, Chomali sostuvo que “hay más de 40 programas, algunos incluso compiten entre sí o tienen indicadores contradictorios. Eso lo estamos revisando para eventualmente fusionarlos o mejorarlos, pero no es para este presupuesto, sino que pensando en 2027 en adelante”.
“No estamos cerrados a terminar programas mal evaluados, pero eso se discutirá con el Congreso. Lo importante es que los recursos lleguen efectivamente a los pacientes y no se diluyan en estructuras que no cumplen su objetivo”, sentenció.