Un complejo escenario enfrenta el ciudadano chileno, Germán Andrés Naranjo Maldini, quien fue detenido en Brasil al protagonizar un violento episodio de insultos racistas y discriminatorios en el aeropuerto de Sao Paulo.
A través de las redes sociales se han viralizado diversos videos en donde se aprecia al ejecutivo lanzando frases ofensivas contra trabajadores, lo cual derivó en su detención por injuria racial.
No obstante, este incidente no ha sido el único que ha protagonizado Germán Naranjo, puesto que anteriormente había hecho un falso aviso de bomba y también tiene en su contra un caso de intento de soborno.
Los antecedentes judiciales que mantiene Germán Naranjo, el chileno detenido en Brasil por racismo
Según consigna Meganoticias, una de las causas más recientes contra Naranjo tiene que ver con una querella que presentó el Servicio de Registro Civil e Identificación por el delito de soborno o cohecho activo a funcionario público, la cual se tramita en el 4° Juzgado de Garantía de Santiago.
De acuerdo a la querella, los hechos se remontan al 4 de febrero de 2025 en una oficina del Registro Civil de Lo Barnechea, donde el ejecutivo acudió junto a su esposa para retirar el pasaporte de su hijo menor de edad.
En este marco, el empresario habría ingresado al módulo de atención sin sacar número ni respetar la fila, dirigiéndose de “manera prepotente” a una funcionaria. Luego de que ella le informara sobre retrasos en la entrega del documento, el sujeto habría preguntado en voz baja: “¿A quién hay que pagarle? Hace 3 años le pagué a Mario Patiño para agilizar el trámite“.
Posteriormente, Naranjo le habría mostrado un fajo de billetes a la trabajadora, diciéndole: “Tome esto y me hace el pasaporte rápido“.
Tras la negativa de la funcionaria, quien llamó a personal de seguridad, el hombre comenzó a gritar fuera del Registro Civil, acusando falsamente que le estaban solicitando dinero para agilizar el trámite.
Falso aviso de bomba en hotel
Por otro lado, el historial del hombre revela otro acontecimiento, que tuvo lugar en el Hotel W de Las Condes en 2013. Allí, Naranjo Maldini fue denunciado tras asegurar que había dejado una bomba “para matar a todos los musulmanes”.
En el recinto, el hombre solicitó un cambio de habitación debido a que la asignada “no era de su agrado”, y según la querella, le dijo a un botones que debía volver a la pieza porque “se le había quedado una bomba para matar a todos los musulmanes”.
Lo anterior, provocó que se activaran los protocolos de seguridad del hotel y que llegará el GOPE de Carabineros, quienes revisaron el lugar sin encontrar explosivos ni elementos sospechosos.
Finalmente, la Fiscalía Oriente decidió no perseverar en la causa y solicitó no iniciar investigación, resolución que respaldó el tribunal al estimar que los hechos no constituían delito. El Ministerio Público argumentó que la amenazas no eran “series y verosímiles” y que no hubo hallazgo de bombas.