Luego de más de seis meses en el Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, Ángela Vivanco cumplirá la medida cautelar que pesa sobre ella por su presunta responsabilidad en delitos de corrupción el caso muñeca bielorrusa, en su domicilio.
Así lo decidió la Corte de Apelaciones de Santiago esta mañana al acoger algunos de los argumentos que esgrimió la exministra de la Corte Suprema para modificar su medida cautelar por una menos gravosa.
La abogada defensora de Vivanco, Patricia Alvarado, explicó a su salida de tribunales que “la prisión preventiva siempre tiene ciertos requisitos, no solamente el hecho de que se discuta si existe delito o no existe delito”.
“Aquí lo importante era discutir si ella constituye un peligro, tanto para la sociedad como para los fines del procedimiento, o bien, un eventual peligro de fuga. La Corte consideró que no se justificaba en este caso”, enfatizó.
Según el relato del Ministerio Público, Vivanco habría incurrido en los delitos de cohecho y lavado de activos al recibir millonarios pagos por favorecer mediante resoluciones judiciales a la empresa Belaz Movitec en un litigio que ésta mantenía con Codelco. El delito de lavado de activos también es imputado a su esposo Gonzalo Migueles, quien habría recibido a través de los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos —también imputados— el dinero por los fallos y luego ejecutado operaciones financieras sospechosas.