Desde este 1 de julio comenzó a regir la Ley de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas, normativa que busca fortalecer la prevención de la violencia escolar y mejorar los mecanismos de apoyo dentro de los establecimientos educacionales.
Su implementación parte días después de que el Tribunal Constitucional declarara inconstitucionales algunos artículos del proyecto Escuelas Protegidas, aunque el resto de las disposiciones de esta ley siguen plenamente vigentes.
Entra en vigencia la nueva Ley de Convivencia Escolar: estos son los cambios que deberán aplicar los colegios
La nueva normativa establece que los colegios deberán elaborar planes de gestión para la convivencia, actualizar sus reglamentos internos, conformar equipos especializados y habilitar canales seguros para recibir denuncias de situaciones de violencia, acoso o discriminación. Además, incorpora protocolos que resguardan la confidencialidad de las personas involucradas y buscan evitar la revictimización.
Otro de los cambios relevantes es que la ley amplía la definición de acoso escolar para incluir expresamente la violencia digital y promueve un enfoque basado en la prevención, la formación socioemocional y la resolución colaborativa de conflictos, por sobre medidas centradas exclusivamente en las sanciones.
Los establecimientos tendrán un periodo de transición hasta abril de 2027 para adecuarse a las nuevas exigencias. Durante ese proceso, la Superintendencia de Educación realizará capacitaciones, orientaciones técnicas y acompañamiento a las comunidades educativas, mientras que las fiscalizaciones tendrán un carácter principalmente formativo.
Respecto de medidas como la instalación de pórticos detectores de metales, su aplicación aún dependerá de informes técnicos y de la elaboración de protocolos específicos, por lo que su implementación podría tardar más tiempo.