Una profunda preocupación generó la denuncia sobre la existencia de un grupo de Telegram en el que se estarían compartiendo imágenes íntimas de mujeres sin su consentimiento en distintas comunas del Valle del Aconcagua, en la región de Valparaíso.
El caso salió a la luz luego de que diversas denuncias alertaran sobre el funcionamiento del chat, donde sus integrantes intercambiarían fotografías y videos de carácter privado de mujeres, además de comentarios ofensivos y datos personales de las víctimas.
La situación provocó un amplio rechazo y abrió un debate sobre la violencia digital y la protección de la privacidad en plataformas de mensajería.
Una de las voces que condenó públicamente los hechos fue la senadora Camila Flores (RN), quien calificó la situación como “gravísima” y anunció que presentará los antecedentes ante las autoridades para que se investigue el caso y se identifique a los responsables.
La parlamentaria sostuvo que la difusión de contenido íntimo sin autorización constituye una grave vulneración de los derechos de las víctimas y pidió que se apliquen las sanciones que correspondan.
“Detrás de cada fotografía compartida sin consentimiento hay una persona cuya dignidad, privacidad y tranquilidad son vulneradas de la forma más cruel“, expresó.
En paralelo, las denuncias comenzaron a viralizarse en redes sociales, donde usuarios exigieron una investigación rápida y medidas para proteger a las mujeres afectadas.
En ese contexto, las autoridades ya cuentan con antecedentes que podrían permitir avanzar en las diligencias para determinar responsabilidades.
Especialistas han recordado que compartir o difundir imágenes íntimas sin el consentimiento de la persona afectada constituye un delito y puede generar importantes consecuencias penales, además del grave impacto psicológico y emocional para las víctimas.

