Un giro tuvo este domingo el conflicto por los conciertos de BTS en Chile luego de que el Ministerio del Deporte informara que recibió nuevos antecedentes técnicos de la productora DG Medios sobre un nuevo montaje para los shows, que “ahora sí se ajustaría al cumplimiento de la normativa vigente”.
Además, la cartera liderada por Natalia Ducó manifestó su disposición a revisar la autorización del Estadio Nacional que había sido denegada el jueves.
Según el comunicado del Mindep, las modificaciones presentadas por la productora —relativas a peso, distribución de cargas, protección del césped y solución constructiva— “cambian sustancialmente la base de la evaluación técnica realizada previamente”.
Por ello, la cartera, a través del Instituto Nacional de Deportes (IND), condicionó la revisión de la autorización del Coliseo Central a la entrega de documentación técnica que respalde las cargas y estructura de producción, el sistema de protección y superficies de apoyo, la operación de montaje y desmontaje, y el plan de mitigación y manejo agronómico del césped.
Sobre esa base, el ministerio establecerá las condiciones técnicas a cumplir. Su cumplimiento efectivo y el compromiso formal de la productora, precisó el ministerio, serán “requisitos indispensables” para autorizar la realización de los conciertos en el recinto de Ñuñoa.
El comunicado incluyó además un anuncio con alcance más allá del caso: durante los próximos días, el Mindep presentará un ajuste en la normativa de realización de estos eventos, para incorporarlos explícitamente al flujo de aprobación de la Delegación Presidencial y establecer multas para todas las productoras que vendan entradas sin contar con las autorizaciones correspondientes.
El conflicto que se instaló en el MinDep
La señal del Gobierno llega tres días después de que se conociera la decisión del IND de no autorizar el uso del Estadio Nacional para los tres conciertos que la banda surcoreana tiene programados para el 14, 16 y 17 de octubre.
El nudo del conflicto era el escenario en formato 360° y sin frente diseñado para la gira mundial “Arirang” de BTS, una estructura central con cuatro pasarelas cuyo peso resultaba inédito para el recinto.
“Nunca el pasto del Estadio Nacional ha recibido 600 toneladas”, explicó Duco, quien advirtió que la estructura no solo dañaría el césped, sino que hundiría la cancha.
La secretaria de Estado también apuntó a la productora por comercializar los tickets antes de contar con los permisos.
Aseguró que nunca existió contrato, reserva ni acto administrativo que autorizara el uso del Coliseo Central: “La venta de entradas fue una decisión comercial adoptada por la productora”, afirmó.
La negativa desató protestas de las “ARMY” —la fanaticada de BTS— frente al estadio y convocatorias a nuevas movilizaciones, además de presión política transversal.