La presencia de 21 buques pesqueros de origen chino en las cercanías de la isla de Rapa Nui motivó un extenso despliegue de la Armada chilena.
Constantemente, la institución naval debe llevar a cabo Operaciones de Fiscalización Pesquera Oceánica, destinadas a verificar el cumplimiento de acuerdos internacionales que Chile ha suscrito, para salvaguardar los ecosistemas marinos y especies altamente migratorias en aguas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva.
“Nuestra misión es fiscalizar a un grupo de embarcaciones extranjeras que están operando a mil millas (1852 km) del territorio nacional, verificar qué actividades están realizando y determinar hacia dónde se dirigen”, especificó el capitán de fragata Eduardo de la Cerda, quien encabezó las operaciones de vigilancia, como piloto del avión P-3 ACH Orión.
Además del avión de exploración aeromarítima, también se desplegó la Fragata Almirante Cochrane y el remolcador de alta mar Galvarino el pasado viernes 4 de septiembre. En concreto, Orión sobrevoló a 200 metros sobre el nivel del mar para tomar contacto radial con los pesqueros chinos. Según la Armada, estos buques raramente contestan, pero de todas maneras queda registro de su matrícula y otros datos, de manera de poder informar a las unidades de superficie si es que infringen alguna norma.
Si bien se detectaron inicialmente 70 barcos, por las condiciones climáticas solo se tuvieron a la vista 21 de ellos. El total de la flota, cerca de 300 barcos, están más al norte de aquellos que fueron objeto de la operación de la Armada. Se dedican precisamente a la explotación de las especies altamente migratorias como el pez espada y el atún. De momento, no se ha detectado que estos buques hayan ingresado a la Zona Marítima Exclusiva.