El testimonio del conserje del edificio ubicado en calle José Miguel Carrera 269, en Santiago, entregó nuevos antecedentes sobre cómo se habría preparado el montaje del falso cuartel policial utilizado para secuestrar a dos ciudadanos chinos el pasado 6 de agosto.
Miguel Ángel Basso, el conserje, relató ante la Policía de Investigaciones (PDI) que ese día fue enviado por su jefe a realizar una tarea fuera del recinto, mientras que el sistema de grabación de las cámaras desapareció durante su ausencia.
Según su declaración, Basso llegó a trabajar a las 7.00 horas y, después de ayudar a un residente, recibió entre las 9.30 y las 10.00 una instrucción inusual de su jefe, Luis Carreño, ya que debía trasladarse hasta un estacionamiento ubicado en calle Almirante Latorre, cerca de la Alameda, para recibir una supuesta encomienda.
El montaje detrás del falso cuartel PDI: conserje revela la maniobra del día del secuestro
El trabajador aseguró que nunca antes le habían pedido abandonar su puesto para cubrir una labor en otro lugar y que, finalmente, nadie llegó con el encargo.
Debido a lo anterior, el conserje permaneció en ese punto hasta aproximadamente las 14.30 horas, cuando su jefe lo pasó a buscar. Al retornar al edificio, advirtió que no había nadie en la conserjería y constató además que el equipo DVR que registraba las cámaras había desaparecido.
“También, en esa ocasión me percaté que el equipo DVR que graba los registros de cámara del edificio, no estaba, viendo que los cables de conexión estaban sueltos y el monitor apagado, agregando que antes de mi salida a cubrir el puesto que me solicitó mi jefe, si se encontraba este equipo funcionando”, declaró.
Basso consultó por el dispositivo a la administradora del inmueble y a otro trabajador que cumplía funciones de jefatura, pero ambos aseguraron desconocer qué había ocurrido. Dos días después, según su relato, apareció instalado un nuevo DVR en el mismo lugar. “Este acontecimiento, para mí, era totalmente nuevo. Esta situación, del tiempo que llevo en ese lugar, nunca había ocurrido una situación así”, afirmó el conserje, quien dijo desconocer quién retiró el aparato y con qué propósito.
Los antecedentes forman parte de la investigación de la Fiscalía Supraterritorial por el secuestro extorsivo de los ciudadanos chinos y el montaje realizado en el piso -1 del edificio, donde funcionaba una oficina de la inmobiliaria.