La Casa Blanca estudia paralizar las exportaciones de diésel en Estados Unidos, para evitar un alza de este combustible en el país, especialmente antes de las elecciones de medio término. Pese a que aún no es oficial, el presidente José Antonio Kast reconoció que en caso de materializarse “sería una mala noticia para todo el mundo”.
En su última conferencia de prensa tras su paso por Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU, Kast fue consultado sobre este posible escenario. El mandatario explicó que la destrucción de las refinerías de petróleo que ha causado la guerra entre EE.UU. e Irán, repercute en que esas funciones se trasladen a otros países. “Uno de ellos es Estados Unidos”, sostuvo.
“Ellos (Estados Unidos) por lo que hemos podido saber, no oficialmente, porque estos son trascendidos de noticias o conversaciones que se han dado, podrían evaluar esta situación. Esperamos que no se dé. Sería una mala noticia para el mundo entero, no solamente para Chile“, complementó.
En ese sentido, proyectó que esto “afectaría efectivamente los precios de combustible en todo el mundo, partiendo por la misma Europa”. “Si hay 10% menos de diésel en el mundo, eso va a tener un efecto colateral muy duro, muy serio. De ser así, nosotros ya estamos pensando medidas paliativas, pero claramente sería una muy mala noticia para el mundo entero. Y tendríamos que ver de qué manera”, añadió.
Luego, citó como ejemplo la forma en la que el Gobierno enfrentó el alza del petróleo experimentada al inicio de la guerra, con subsidios a segmentos de la población. “Al igual que cuando se produjo el inicio de la guerra y aumentaron los precios de los combustibles, nosotros tenemos que ir a focalizar la colaboración para las personas más vulnerables”, cerró.