El exministro Luis Cordero (IND) dio cuenta de las presiones que recibió para interceder en nombramientos judiciales mientras estaba a cargo de la cartera de Justicia. Lo hizo como testigo ante la Fiscalía Regional de Valparaíso, en una investigación sobre tráfico de influencias derivada del caso Audios.
Según reveló La Tercera, quien fuera titular de Justicia y luego de Seguridad durante el Gobierno de Gabriel Boric gestiones de la senadora Loreto Carvajal y de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco —hoy imputada por el caso “muñeca bielorrusa— para incidir en nombramientos mediante recomendaciones o vetos. También, las amenazas que recibió su antecesora en el cargo, Marcela Ríos, de ser objeto de una acusación constitucional si no se inclinaba por determinados candidatos al Conservador de Bienes Raíces de Viña del Mar.
“Nunca compartí con terceros una definición de criterio (para los nombramientos). Mi criterio era la instrucción que me había dado previamente el Presidente. Lo que yo nunca iba a hacer era pedir recomendaciones a los abogados del foro, que son abogados litigantes y son personas interesadas en los nombramientos, porque si se abre esa conversación se valida y se legitima esa situación”, declaró Cordero.
Vivanco pidió vetar a Jessica González y acceso al salón VIP del aeropuerto
Si bien Cordero relató que a su llegada al Ministerio de Justicia dejó claro que no aceptaría recomendaciones de nombramientos, la entonces ministra Ángela Vivanco le pidió vetar el ascenso de Jessica González a la Corte Suprema, pese a que no había antecedentes objetivos para ello.
“Me lo planteó en términos elegantes, en forma cordial, ella habló respetuosamente. No me propuso otro candidato. Esto me pasó al poco tiempo de llegar. En ese momento (Vivanco) era la vocera de la Corte Suprema y le hice una advertencia y era que el Ejecutivo tomaba sus decisiones por sus méritos y no por recomendaciones o juicios al carácter denunciado por terceros”, reveló el exministro.
También detalló otro incidente en el que Vivanco se vio involucrada. “Es sobre el acceso al salón VIP del aeropuerto internacional, justo cuando había cambio de concesionario y el Ministerio de Relaciones Exteriores le informó que solo era para viajes oficiales. Ella se molestó y envió un correo al Ministerio de Relaciones Exteriores con copia al jefe de la División Judicial y cuando Héctor Valladares me lo planteó para consultar qué hacíamos, si acogíamos su molestia, yo le dije que no correspondía”, dijo.
Las gestiones de Carvajal y las amenazas a Ríos
Por otra parte, Cordero reveló que la senadora Loreto Carvajal (PPD) recomendó al yerno del exministro Diego Simpertigue —también imputado en el caso “muñeca bielorrusa”— como notario. “Cuando yo venía llegando al cargo, la senadora se me acercó y me dijo que un chico de nombre César Maturana estaba postulando a una notaría en Coyhaique, que su mujer estaba embaraza y deseaban hacer un proyecto de vida en Coyhaique y yo le dije que ese no era un criterio para nombrar a un funcionario público. Me pareció totalmente impropio que se nombre a alguien por su proyecto personal”, dijo.
El exministro también dio cuenta de que su antecesora en Justicia, Marcela Ríos, también recibió presiones. “Una de las cosas que (Ríos) me advirtió fue de los procesos de nombramientos y en especial del Conservador de Viña del Mar y que de hecho había sido muy desagradable, no sólo por la presión que había recibido, sino que porque había sido una situación de mucha inquietud para muchas personas”, mencionó.
“Marcela Ríos me hizo la advertencia de que fue con ocasión de estas ternas que algunas personas se le habían acercado y le habían dicho que si no los nombraba la acusarían constitucionalmente, por lo que con esa advertencia yo marqué distancia a cualquier acercamiento sobre estos nombramientos. De hecho, en una oportunidad en el Congreso se me acercó un parlamentario para hablarme de (Luis) Fischer y yo no permití que me siguiera hablando”, precisó.