“Yo lo que le pido a los partidos políticos, a todos, es que se pongan a la altura de la situación. La gente no quiere ver peleas, declaraciones cruzadas por la prensa. Nos quieren ver trabajando, nos quieren ver unidos por Chile. Entonces, por favor, de una vez por todas, pónganse a la altura”, fueron las palabras del presidente Gabriel Boric desde La Moneda al oficialismo.
Esto, a minutos de que se iniciara en la sede del Partido Socialista el historiado cónclave convocado por el Socialismo Democrático, el cual contó con todas las fuerzas oficialistas, además de la Democracia Cristiana, pero dejando de lado al Frente Amplio y el Partido Comunista.
Pero el llamado del jefe de Estado, lejos de generar una instancia de acercamiento entre “las dos almas” del oficialismo, profundizó aún más el quiebre entre ambos conglomerados y de paso hizo que desde el Socialismo Democrático relativizaran su rol como articulador del sector.
“No voy a pelear con el presidente, se está yendo, está deshabilitando el cargo. Hace tiempo que hace declaraciones más bien como dirigente que como presidente de la República. Tiene que ver con el síndrome del pato cojo”, fue la postura expresada por el diputado Jaime Mulet (FRVS).
Socialismo Democrático oficializa su quiebre con el bloque PC-FA
Y es que la intención de los presentes en la cita era claro: articular a la oposición sin el FA y el PC, como lo dejaron ver desde el PPD y el Partido Liberal.
“Al menos desde el Partido Liberal, nuestra posición es ser una oposición constructiva (…). No partimos con una premisa de mala fe (…). Hay dos miradas de oposición”, declaró el presidente del PL, Juan Carlos Urzúa.
Los cuestionamientos de los otrora miembros de Apruebo Dignidad a sus socios por el respaldo dado a la Ley Nain-Retamal, en el marco del Caso Gustavo Gatica, además de endilgarles la responsabilidad por los diversos episodios que afectaron la credibilidad del Ejecutivo, como la situación judicial de Manuel Monsalve, terminaron por quebrar la relación.
A esto se sumó el anuncio del Partido Comunista, secundado por el Frente Amplio, de salir a las calles tras concretarse el triunfo de José Antonio Kast, lo que no encontró eco en el Socialismo Democrático.
Por su parte, desde el FA le restaron importancia al cónclave de sus ahora ex socios, como lo dejó en evidencia el jefe de la bancada de diputados, Jaime Sáez, en entrevista con radio Pauta.
“Es importante que esos partidos que vienen en declive se unan para tener más fuerza, porque de lo contrario caen en cierta irrelevancia por el número”, disparó Sáez.
El legislador recalcó que “estamos hablando de partidos que han venido en un declive en cuanto a su representación popular, su representación social y a su fuerza propia. Son partidos que, al contrario del Frente Amplio, que ha avanzado en unidad, se han ido dividiendo”.
Consultado sobre la exclusión de su partido de este encuentro, el diputado Jaime Sáez aseveró que “de todas formas, a mí me parece que, más allá de lo coyuntural, nosotros hemos mantenido una unidad bastante férrea durante todo este periodo, de lo contrario no habríamos podido sacar prácticamente ninguna reforma, habría sido imposible sin unidad”.