Alberto van Klaveren, ministro de Relaciones Exteriores, cuestionó las declaraciones realizadas por el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, quien justificó la cancelación de visas a tres funcionarios de Gobierno.
En una conferencia de prensa, Judd recalcó que “quiero ser claro sobre las acciones que nuestro gobierno tomó al final de la semana pasada: es nuestra decisión soberana quién entra a nuestro país. Nadie tiene el derecho a una visa. Como hemos demostrado en otras partes y ahora aquí, vamos a proteger nuestros intereses de seguridad nacional, lo que no debería ser sorpresa para nadie”.
El representante diplomático aseveró que entregó información a las autoridades sobre eventuales ataques informáticos a a empresas de telecomunicaciones, “poniendo la privacidad y la información personal de casi todos los chilenos que usan un teléfono celular en riesgo de que sus datos fueran robados, sus comunicaciones espiadas y sus vidas afectadas”.
Ante esta declaración, el canciller Van Klaveren fue claro: “Como Gobierno rechazamos absolutamente las imputaciones y declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, señor Brandon Judd”.
“Lamentamos profundamente que se esté alimentando una discrepancia que se funda en una premisa que es falsa. Ningún funcionario del Gobierno de Chile, ningún agente del Estado ha colaborado en acciones o medidas que pongan en riesgo la seguridad de nuestro país o de la región o del hemisferio o de algún país del mundo. No está en riesgo la seguridad y soberanía de Chile, mucho menos la de Estados Unidos desde alguna acción realizada por nuestro país”, recalcó el ministro de Relaciones Exteriores.
En esta línea, sostuvo que las palabras de Brandon Judd son “absolutamente inaceptables y reñidas con la práctica diplomática”.
Van Klaveren precisó que cada país tiene la facultad de restringir y otorgar visas, pero “lo que no es aceptable es que esto se use para amenazar, ni siquiera para plantear posibles riesgos que además no es real”.
“No es la forma en que dos países amigos, aliados estratégicos que comparten una historia de 200 años de cooperación y diálogo aborden una diferencia. Por eso reiteramos nuestro rechazo a la medida que adoptó el Departamento de Estado de Estados Unidos, que nos sigue pareciendo arbitraria e inexplicable, porque se refiere además a una decisión, y lo recalco, que no ha sido adoptada”, sentenció.