El presidente José Antonio Kast dio a conocer que está evaluando la opción de indultar a uniformados condenados por delitos que tienen relación con el estallido social.
“La facultad de indulto es una facultad que hasta el día de hoy tiene el Presidente de la República y yo la voy a utilizar“, dijo el mandatario en conversación con T13.
En esa línea, el jefe de Estado explicó que no se trata de una norma general, si no que se estudiará “cada caso” para determinar eventuales indultos por el estallido social, “y vamos a avanzar en esa línea para recuperar la paz con diálogo”.
“Yo entiendo que a alguien que se sienta víctima de una situación como esa le cueste mucho superar. Pero miremos lo que ha sucedido en otros países, miremos nuestra historia y aquí hay que partir perdonando”, añadió.
Quién sería el primer indultado por José Antonio Kast
El primer condenado que sería indultado por José Antonio Kast sería el capitán del Ejército José Santiago Faúndez Sepúlveda, según informó la periodista Mónica Pérez en Radio Duna, quien expuso que el oficial presentaba problemas de salud mental al momento de los hechos.
Por lo anterior, había intentado gestionar su baja del Ejército, lo cual no se materializó.
Actualmente, Faúndez Sepúlveda cumple una pena de 15 años de presidio por el delito consumado de violencia innecesaria en la muerte de Romario Wladimir Veloz Cortés, y dos delitos consumados de violencia innecesaria causando lesiones graves a Rolando Alberto Robledo Vergara y César Antonio Véliz Cortés.
Los hechos se remontan al 20 de octubre de 2019 en la ciudad de La Serena, cuando acudió junto con otros tres militares al Mall Plaza de dicho lugar para llevar a cabo labores de control de orden público.
Los hechos por los que fue condenado
De acuerdo al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de La Serena, Faúndez ordenó a los soldados bajo su mando a disparar con sus fusiles, que estaban cargados mayoritariamente con munición de guerra y, en menor proporción, con munición de fogueo.
En este marco, no controló el uso de los fusiles de sus subalternos, vulnerando las reglas de uso de la fuerza que prohíbe apuntar con armas de fuego a personas en casos innecesarios.
Después de la instrucción de abrir fuego, se produjo una serie de disparos, donde el conscripto Milován Rojas Barrera impactó a Rolando Robledo, causándole lesiones graves que lo dejaron con incapacidad laboral.
El fallo del tribunal también expone que se omitió asistir a los heridos, y luego, sabiendo que sus subalternos habían disparado munición real, nuevamente autorizó abrir fuego. Ante esto, el conscripto Carlos Robledo Olguín efectuó un tiro que alcanzó al estudiante Romario Veloz, provocándole la muerte.
En la última secuencia de disparos, el cabo José Arenas Mancilla abrió fuego e hirió en la pierna a César Antonio Véliz Cortés, “originándole lesiones de carácter grave que, sin atención oportuna y eficaz, le habrían provocado la muerte”.