El presidente José Antonio Kast retiró este martes el apoyo que Chile había dado, junto a Brasil y México, a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas.
Previamente, el mandatario y Bachelet se habían reunido para abordar este tema el pasado viernes en La Moneda. Sin embargo, el encuentro terminó sin declaraciones públicas de ninguno de los dos.
Mediante un comunicado, el Ejecutivo informó sus razones para desistir de la candidatura de Bachelet: “Hemos llegado a la convicción de que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes de este proceso, hacen inviable esta candidatura y el éxito de esta postulación”.
“Junto con retirar el patrocinio de Chile, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las embajadas que nos representan en el exterior, dejarán de participar en los esfuerzos de promoción de esta candidatura“. anunciaron.
Sumado a ello, acotaron que “en consideración a la trayectoria de la expresidenta Bachelet y en el caso de que ella decida continuar con su postulación, Chile se va a abstener de apoyar a cualquier otro candidato en este proceso eleccionario”.
Las presiones del oficialismo y la oposición
Durante meses, la postulación de la exmandataria fue tema obligado en la campaña presidencial. Cuando se oficializó que Kast llegó a La Moneda, el asunto se convirtió en una de las incógnitas que, según él mismo había comprometido, despejaría una vez instalado en Palacio.
En ese periodo, el asunto fue objeto de presiones tanto del oficialismo como de la oposición. Una semana antes del cambio de mando, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, había sincerado que si el respaldo dependiera de él, Bachelet “no sería candidata”. También, el timonel de partido que fundó Kast aseguró que el hecho de que Bachelet no hubiera asistido a la ceremonia del 11 de marzo era una señal de que la exmandataria “tiró la toalla”.
Desde la otra vereda, la timonel del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, advirtió que si Kast no apoyaba la candidatura habría consecuencias en las relaciones con la oposición, especialmente en lo que refiere a la agenda legislativa.