La candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU recibió un golpe luego de que, a través de un comunicado, el Gobierno liderado por el presidente José Antonio Kast decidiera no entregarle su respaldo.
En el documento explicaron que su decisión ocurre puesto que “hemos llegado a la convicción de que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes de este proceso, hacen inviable esta candidatura y el éxito de esta postulación“.
Aún así, dejaron en claro que en caso que de la expresidenta decidiera continuar adelante con la postulación, “Chile se va a abstener de apoyar a cualquier otro candidato en este proceso eleccionario“.
Y así ocurrió. Durante la tarde, Bachelet confirmó que seguirá adelante con la candidatura para liderar la ONU.
“Mi disposición a contribuir en este desafío permanece intacta; por ello, continuaré el trabajo conjunto con los gobiernos de Brasil y México, quienes han postulado mi nombre reafirmando la naturaleza colectiva de este proyecto”, señaló en una declaración pública.
¿Qué viene ahora para Bachelet?
Pese a la negativa del Gobierno chileno de respaldarla, la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU sigue en pie con el apoyo de Brasil y México. Al ser estos dos últimos grandes potencias latinoamericanas, la postulación sigue siendo viable.
Eso sí, que no cuente con el Estado de su propio país es un golpe duro para lo que se viene, puesto que ahora no contará con quien habría tenido la responsabilidad de gestionar su campaña internacional. Tampoco contará con el hecho de que Cancillería era quien la respaldaría en los viajes a países significativos a la hora de votar.
Esto último implicaba un amplio despliegue en cada uno de los viajes donde debería haber concretado reuniones con representantes de la sociedad civil y entrevistas con medios de comunicación, por ejemplo.
Todo lo anterior debía ser financiado por el Estado chileno en caso de haber recibido el apoyo, pero ahora, según comunicó, hará lo propio con Brasil y México.
Lo cierto es que la ex presidenta Bachelet tiene todo el resto del 2026 para lograr convencer que es la persona idónea para asumir la Secretaría General de la ONU, puesto que António Guterres dejará el puesto el 31 de diciembre.
Durante los próximos meses deberá enfrentar las siguientes etapas del proceso:
- Los presidentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad envían una carta conjunta para iniciar de manera oficial el proceso de selección y nombramiento para la Secretaría General.
- Los presidentes de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad distribuyen conjuntamente a todos los estados miembros, de forma periódica, los nombres de las personas que se han presentado para su consideración. También son publicados en el sitio web.
- Los candidatos deberán presentar una declaración de visión y a participar en un diálogo informal con los estados miembros. Los diálogos informales con los candidatos en la Asamblea General se llevan a cabo antes de que el Consejo de Seguridad inicie su selección, y podrán continuar, de ser necesario, durante todo el proceso de selección.
- El Consejo de Seguridad, que agrupa a 15 países -con cinco miembros permanentes con poder de veto-, formula una recomendación a la Asamblea General. Debe ser aprobada por al menos nueve miembros del consejo, sin vetos de los miembros permanentes.
- La Asamblea General debe aprobar por mayoría la nominación del Consejo, tras lo cual nombra al nuevo secretario general mediante una resolución.